17 de febrero de 2014 / 07:01 p.m.

El secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, afirmó el lunes que espera una Copa del Mundo tranquila en Brasil pese a la amenaza de protestas de parte de organizaciones opuestas a la realización del torneo de fútbol.

"Esperamos un Mundial tranquilo, y que la gente que quiera estar en el Mundial tenga el derecho de hacerlo", declaró Valcke al ser consultado sobre la preocupación por las manifestaciones que desde el año pasado han estremecido ciudades brasileñas.

Grupos de manifestantes denominados "black blocs", que han causado tumulto y vandalismo en sus protestas en Rio de Janeiro y Sao Paulo, amenazan con realizar protestas durante los partidos del Mundial, entre el 15 de junio y el 13 de julio.

"Se pueden tener manifestaciones pacíficas, es un derecho en cualquier democracia del mundo. Pero una manifestación no pacífica, gente que solo quiere crear problemas, combatir a las autoridades solo hay una manera de contenerlos y es con el uso de la policía para asegurar que esta gente esté bajo control", comentó Valcke.

Brasil vivió una oleada de manifestaciones en junio del año pasado, cuando el país celebraba la Copa Confederaciones, en la que activistas en más de 100 ciudades llegaron a causar disturbios y dañar edificios.

La semana pasada, en una manifestación en Rio de Janeiro, un camarógrafo de televisión murió tras ser impactado por un fuego artificial lanzado por un manifestante de los black blocs, lo que generó indignación nacional contra el movimiento.

El ministro de Deporte, Aldo Rebelo, comentó junto a Valcke que las manifestaciones públicas son protegidas por la ley, pero que aquellas protestas que amenazan la vida de las personas y amenazan bienes públicos y privados tienen un tratamiento previsto en la ley.

Citó el caso de los dos jóvenes responsabilizados por la muerte del camarógrafo, que fueron detenidos y serán procesados por el crimen del que los acusan.

Valcke y Rebelo hablaron con periodistas después de una visita al Estadio Nacional Mané Garrincha de Brasilia, que el dirigente francés de la FIFA calificó como uno de sus favoritos y como un estadio a la altura de los grandes escenarios europeos.

Ambos fueron consultados sobre informes de prensa según los cuales el estadio de la ciudad occidental de Cuiabá, que albergará cuatro partidos mundialistas, habría sufrido daños estructurales en un incendio de octubre.

Al respecto, el ministro Rebelo replicó que la información está equivocada y que pudo verificar la semana pasada que la estructura metálica y de concreto de ese estadio está en buenas condiciones.

"Las obras (en Cuiabá) prosiguen, no hay ninguna estructura de concreto o metálica en curso, todas fueron concluidas. Lo que falta es acabados, fijar asientos e instalaciones eléctricas", aseguró Rebelo.

Consultado sobre el estadio de la ciudad sureña de Curitiba, el más atrasado de los 12 que serán sede del Mundial, Valcke dijo que el martes habrá una inspección técnica de la FIFA y que después de esa visita dirá si el escenario estará en condiciones de ser utilizado durante la Copa del Mundo o si sus cuatro partidos serán trasladados a otros recintos.