6 de julio de 2014 / 02:40 a.m.

Un total de 141 entradas para la Copa del Mundo, entre ellas 70 correspondientes a paquetes de hospitalidad corporativa, fueron incautadas por la policía de Río de Janeiro en una investigación sobre la reventa de boletos.

El director de mercadeo de la FIFA, Thierry Weil, reveló el sábado detalles de la investigación, en la que 11 personas han sido detenidas, y señaló que 60 entradas fueron emitidas originalmente de manera directa al público. Una provino de la federación de fútbol de Brasil.

Todas las entradas a excepción de dos eran para partidos anteriores que al parecer la banda de reventa había sido incapaz de vender, informó Weil. No está claro cuántos boletos ya habían ofrecido ilegalmente los revendedores.

La policía de Río sospecha que una persona influyente en la FIFA ha sido la principal fuente de las entradas, pero Weil apuntó que "no hay nadie de la FIFA que haya sido abordado por alguien de la policía".

En Brasil es ilegal revender entradas para la Copa del Mundo con ánimo de lucro.

La policía ha centrado su investigación en el Hotel Copacabana Palace, donde los funcionarios de alto nivel del fútbol se quedan durante el torneo.

Las 11 personas arrestadas esta semana incluyen a Mohamadou Lamine Fofana, de nacionalidad argelina. Diez de las entradas corporativas que la policía enseño a la FIFA fueron emitidas a la empresa de Fofana Atlanta Sportif, con sede en Dubai, añadió Weil en una sesión informativa.

En un caso independiente, Weil dijo que la FIFA habló con Humberto Grondona, hijo del vicepresidente Julio Grondona, sobre las acusaciones de medios según las cuales vendió algunos boletos con ánimo de lucro.

"Hemos hablado con él y le preguntamos qué pasó", aseguró Weil. Agregó que Humberto Grondona "muy probablemente" le dio las entradas a un amigo y no las vendió.

AP