12 de marzo de 2014 / 12:53 a.m.

Una firma de inversiones de Estados Unidos adquirió una participación de casi un cuarto de las acciones disponibles del club inglés de fútbol Manchester United PLC, cotizadas en Nueva York.

En el 2012, la familia Glazer vendió el 10% de su participación en Manchester United vía acciones. Un documento con la Comisión de Bolsa y Cambio indicó que Baron Capital posee ahora el 24% de esas acciones, con una participación del 2,5%.

Ya que los Glazer, que poseen además el equipo de la NFL Buccaneers de Tampa, controlan el 90% de las acciones e incluso más de las acciones con derecho a voto, la medida de Baron no es considerada un intento de obtener el control del club. En su página de internet, Baron dijo que las perspectivas de Manchester United "siguen siendo positivas".

El analista financiero londinense Andy Green, que asesora al Manchester United Supporters' Trust, dijo que la actuación de Baron Capital parece ser únicamente una estrategia inversora.

"No se trata en absoluto del comienzo de una adquisición", dijo Green. "Podría comprar todas las acciones disponibles en la bolsa de valores y tendría solamente el 10% del club y el 13% de los votos. Tienen fama de ser una empresa que invierte a largo plazo".

Pese a ello, la acumulación de acciones de Baron Capital explica por qué el precio de las acciones de Manchester United ha subido lentamente pese a los apuros del club esta temporada, alimentada además por la creencia de un anuncio con la empresa de prendas deportivas Nike por valor de centenares de millones de dólares.

"Se espera la firma del pacto con Nike, pero ha sido postergado en este año fiscal", dijo Baron.

Manchester United es una de las marcas más rentables en el mundo del deporte pese a los apuros de esta temporada tras la salida del técnico Alex Ferguson. Además de ganar el año pasado la Liga Premier, Manchester United fue el club más rentable del fútbol inglés con 363,2 millones de libras (602 millones de dólares) en ingresos.

En sexto lugar en la Liga Premier, encara la posibilidad de no clasificarse para la Liga de Campeones, la máxima competencia de clubes europeos. En el partido de ida con el Olympiakos de Atenas, perdió 2-0.

De no clasificarse podrían quedar perjudicadas sus finanzas la próxima temporada cuando el nuevo técnico David Moyes iniciará una reconstrucción de la plantilla.

AP