3 de mayo de 2013 / 02:03 p.m.

Un fitofármaco creado por investigadores brasileños a partir de la corteza de un árbol es capaz de eliminar por completo, sin dolores ni efectos secundarios, las verrugas genitales causadas por el virus del papiloma humano (VPH), la enfermedad de transmisión sexual más común en el mundo.

“A partir de un producto natural que es utilizado como medicina por los indios desde hace siglos obtuvimos una pomada que alcanzó una eficacia de ciento por ciento en los casos de verrugas genitales y perianales que tratamos”, dijo el médico Luiz Caetano, investigador de la Universidad Federal de Alagoas (UFAL) y uno de los creadores de esa medicina.

El fitofármaco fue obtenido a partir de un extracto de la corteza del barba timón (Stryphnodendron adstringens), un árbol muy común en el litoral brasileño y que la medicina popular utiliza como cicatrizante, antibacteriano, antiinflamatorio y antiséptico.

El extracto también es conocido por su capacidad para contraer el tejido del canal vaginal, por lo que en algunas regiones es conocido como la “corteza de la virginidad”, lo que hizo que los investigadores de la UFAL se interesaran por experimentar su capacidad para contraer los tejidos de las verrugas.

Un estudio de 12 años permitió al equipo de Caetano verificar la eficacia de la planta para tratar las verrugas genitales, que son el principal síntoma del virus del papiloma humano y cuyo actual tratamiento incluye hasta la cauterización.

“Algunos de los tratamientos existentes para las verrugas son invasores; pueden afectar áreas aledañas y causan la deformación del tejido, entre otros problemas. Además, su índice de cura es de un máximo de 75% pero con relatos de resurgimiento de las lesiones”, explicó el especialista.

Según Caetano, la pomada desarrollada por la UFAL consiguió eliminar sin dolores ni problemas colaterales las verrugas de todos los 46 pacientes que fueron tratados en las pruebas clínicas.

La fórmula secó las verrugas en solo dos meses hasta reducirlas a finas láminas que pueden ser retiradas con facilidad y el tejido debajo cicatriza sin dificultad.

“Entre los pacientes tratados había hombres, niños, mujeres embarazadas, ancianos y hasta portadores del virus del sida, es decir personas con inmunodeficiencia, y a todos les había sido diagnosticada la enfermedad”, aseguró Caetano.

“Los pacientes fueron sometidos a revisiones médicas durante tres años y al final del proceso fue verificada la eliminación completa de las verrugas sin resurgimiento de lesiones. En el local tratado no quedaron manchas ni cualquier indicio de lesión”, agregó.

Los creadores de la pomada también la están probando para tratar algunos tipos de cáncer provocados por el VPH.

Actualmente existe en el comercio una vacuna que inmuniza con relativo éxito a las mujeres contra dicho virus, pero hasta ahora no hay ningún producto que trate los tumores que provoca.

“Nuestro trabajo para tratar el cáncer de cuello de útero con la fórmula es muy poco, pero muestra grandes posibilidades de éxito; sin embargo, aún son necesarias muchas pruebas y estudios”, afirmó el investigador.

Según Caetano, uno de los experimentos consiguió reducir el nivel de gravedad de cáncer en el cuello de útero de una paciente desde el grado 2 hasta el grado 1.

Pese a que las pruebas también mostraron que la sustancia reduce la carga viral del VPH, los investigadores hasta ahora no han pensado en experimentarla para atacar directamente al virus.

Caetano agregó que los resultados de los estudios fueron publicados en cerca de 150 países y que la UFAL ya solicitó la patente sobre la fórmula en Brasil y Estados Unidos.

“En cuanto a la comercialización, ya estamos en negociaciones con tres laboratorios brasileños para la posible colocación del producto en el mercado interno”, pero eso depende de la aprobación de la autoridad sanitaria, afirmó.

EFE