22 de enero de 2014 / 03:46 a.m.

La gélida noche en la cancha del Cuauhtémoc se tornó cálida con la victoria que el Puebla de La Franja consiguió, al jugarse el cierre de la llave uno de la Copa MX, donde los Correcaminos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas fueron victimados al son de 1 por 0 gracias a la solitaria anotación del ariete blanquiazul Brayan Martínez.

Aduana que en un inicio fue trabada y con pocos arribos de parte de ambos conjuntos, donde lo más relevante, al llegar el 15, fue la pronta expulsión del timonel blanquiazul, Rubén Omar Romano, que debió dirigir desde la tribuna ante la sanción del silbante central, Luis Enrique Santander.

Fueron los visitantes los primeros en animarse a pisar territorio enemigo, al transcurrir los 21 minutos de acción, gracias al disparo que Ismael “Cachas” Iñiguez depositó en las manos del cancerbero, Jorge Villalpando, que alineó para este cotejo, al igual que varios de los integrantes considerados del primer equipo.

La respuesta de los Camoteros no se hizo esperar, luego de que Eduardo Arce se animó a sacar metralla, lo que para su mala fortuna no prosperó, y se fue apenas por un costado ante el grito ahogado de gol que la afición poblana aguantó hasta que la balanza terminó por inclinarse a su favor.

Ya sobre la recta final de la parte inicial, La Franja se animó y por conducto de Arce estuvo a nada de abrir el tanteador, incluso también con el norteamericano, DaMarcus Beasley, que al 45, en una diagonal al área cortesía de Iván Bella, la prendió por los aires para así depositarla en las frías gradas.

Al volver de la pausa obligada, Puebla hizo un par de ajustes con el ingreso de Saúl Villalobos y Brayan Martínez, quienes casi de inmediato se encontraron en el terreno de juego y pronto pusieron en predicamentos a los emplumados, que tras un primer aviso no aprendieron la lección y abrieron la puerta para la diana en contra.

Jugada al 58 de tiempo corrido, producto de un cañonazo que Villalobos estrelló en el larguero, dejando el balón a merced de Martínez que apareció por sorpresa para cabecear al fondo de las redes, finiquitando por anticipado la afrenta pese a los intentos por parte de ambos conjuntos.

En el recuerdo queda la acción que ya en la reposición tuvo en sus botines Arturo Alvarado, que al verse favorecido por el error de Edgar “Chore” Mejía, sacó disparo que pasó a centímetros de la portería angelopolitana, que vivió momentos de angustia pero la victoria de 1 por 0 se cuajó para dar los tres primeros puntos a los pupilos de Rubén Omar Romano en esta contienda.

Edgar González