21 de marzo de 2013 / 03:33 p.m.

La Fuerza Aérea de Estados Unidos arrojará en los bosques de Guam 2 mil ratones muertos que contienen una substancia mortal para las serpientes causantes de la exterminación de gran parte de la fauna del país.

La misión, que partirá desde la base militar de Estados Unidos en la isla asiática, tendrá lugar entre abril y mayo. Consiste, según el plan inicial, en echar desde helicópteros los roedores muertos a los que previamente habrán alojado en su interior 80 miligramos del producto químico conocido como paracetamol, el cual es mortal para la serpiente arbórea marrón (Boiga irregularis) cuya población intentan controlar.

Este reptil, especie invasora original de la costa nororiental de Australia y de la isla de Papúa, es responsable de la extinción de nueve de las doce especies de aves autóctonas de Guam tras arribar al país en los barcos de la marina americana durante la Segunda Guerra Mundial, de acuerdo a la conclusión de los expertos.

La ausencia de depredadores naturales para esta especie y la abundancia de comida han propiciado su expansión en prácticamente toda la isla, hasta alcanzar una densidad de entre 50 y 100 especímenes por hectárea.

Además del desastre para la fauna guameña, el reptil también supone un quebradero de cabeza para el gobierno local, ya que resulta difícil impedir que penetre en las instalaciones eléctricas y cause continuas y costosas averías en el sistema de suministro de energía.

Este experimento piloto se realizará en unos “200 acres de tierra (810 mil metros cuadrados) al noroeste de la base aérea de Andersen”, informó Jesse Guerrero, miembro del equipo de biólogos en la base militar estadunidense.

Para evitar que otros animales puedan envenenarse con la ingesta de los roedores, estos serán lanzados “uno a uno” con una especie de miniparacaídas “para que se enganchen en los árboles” donde las serpientes habitan.

Algunos roedores, además del tóxico cuyo efecto mortal tiene una duración de 72 horas, también portarán un sistema de radio transmisión para rastrear los movimientos de las serpientes antes de su muerte.

Los investigadores estadunidenses que desarrollan en Guam esta prueba planean recoger información durante los próximos 14 meses para medir el éxito de la misión y preparar nuevos proyectos con el fin de combatir la plaga de este reptil, cuyo veneno no resulta mortal para el hombre.

"“Queremos asegurarnos de que estamos haciendo lo correcto. Si la información recabada muestra que el plan es eficaz para el control de la población, planificaremos nuevas misiones en otras áreas de Guam”", declaró Daniel Vice, miembro del Departamento estadunidense de Agricultura y Vida Salvaje para Hawai, Guam y las Islas del Pacífico, al diario Pacific Daily News.

Según los expertos, alrededor de 2 millones de serpientes de la especie arbórea marrón, que llegan a alcanzar hasta 3 metros de longitud, habitan en las zonas boscosas de los 541 kilómetros cuadrados de extensión que tiene la isla de Guam.

La operación militar dispone de un presupuesto de 1 millón de dólares aportados por el Departamento de Defensa de Estados Unidos y obtuvo la aprobación por Agencia de Protección Medioambiental del mismo país.

Guam, que fue colonia española hasta 1898, cuenta con una población de 160 mil personas con pasaporte estadunidense a pesar de estar inscrito desde 1950 como un territorio asociado no incorporado a Estados Unidos.

El turismo es la principal fuente de ingresos para Guam, mientras que en segundo lugar se encuentra el gasto que hace el ejército de Estados Unidos, que considera la isla como un enclave de gran importancia estratégica para proteger sus intereses en esta región del Pacífico.

ClavesCacería de pitones

Unas 800 personas participaron en el primer concurso organizado por las autoridades de Florida para cazar pitones birmanas, que han invadido las zonas salvajes del sur del estado.

Se cree que la invasión comenzó por gente que las tenía como mascotas y, al entender que ya no podían cuidarlas más, decidieron liberarlas.

El polémico concurso que inició en enero y concluyó el pasado mes de febrero, se cerró con la captura de 68 ejemplares de pitones birmanas en un mes, entre ellos un ejemplar de 4.35 metros de largo.

— EFE