14 de febrero de 2014 / 02:01 a.m.

En la cancha se ven hombres rudos, fuertes y hasta intimidantes por su estatura que en ocasiones sobrepasa los dos metros, pero lo cierto es que son hombres cariñosos, responsables y protectores con sus familias.

Ellos son los jugadores de Fuerza Regia que vistos desde los ojos de sus esposas nos revelan sus fortalezas como seres humanos.

Amor por el baloncesto

Alonso Izaguirre y Carol Oates iniciaron su historia desde su época como estudiantes y jugadores para los Borregos del ITESM. Ahí supieron que serían el uno para el otro.

"Nos conocimos hace mucho tiempo, comenzamos a ser novios cuando él estudiaba una maestría en Puebla", dijo Carol Oates, esposa de Izaguirre.Ahora, la bella pareja fortalece su unión disfrutando el baloncesto y acompañándose en el deporte.

El deporte los unió

De igual forma, Felipe Sánchez y Elisa Garza se conocieron en su época estudiantil. Él jugando baloncesto para los Gallos del Centro de Estudios Universitarios y ella siendo gimnasta para la Universidad Autónoma de Nuevo León. Después de más de 10 años permanece juntos.

"Nos conocimos a través del deporte, fue amor mutuo, casi inmediatamente", recordó Elisa Garza, esposa de Felipe Sánchez

Decidido a encontrar el amor

Leroy Davis III demostró ser un hombre decidido y desde que vio a Xóchitl Robles Gil en Guadalajara supo que ella sería su esposa.

Siendo jugador de Tecos de Guadalajara, el mexico-americano encontró el amor a través de sus alimentos para regresar a sus raíces mexicanas.

"Mi mamá tiene un negocio de comidas y tenía el convenio de comidas con los Tecos, ahí iban a comer los jugadores. Yo no sabía nada de basquetbol, no lo veía, pero él cuenta que cuando me vio le dijo a un amigo 'ella va a ser mi novia y me voy a casar con ella", comentó Xochitl Robles Gil, esposa del jugador.

Sobrepasa timidez

Un poco más tímido, Mike Strobbe espero paciente para conquistar el corazón de Citlalii Valdes y juntos formar ahora una bella familia al lado de su pequeña hija.

"Lo conocí en Torreón, yo hacía mis prácticas profesionales en el hotel donde él se hospedaba; los jugadores nos echaban carrilla pero él nunca me hablaba, así pasamos un mes él nada más me veía y me sonreía, pero de repente me empezó a regalar chocolates y así nos conocimos", relató Citlali Valdez, esposa de mike Strobbe

Ahora estas parejas hay vivido muchas experiencias enriquecedoras juntos y han sabido sobreponerse incluso a la lejanía, cuando ésta obliga a los jugadores a cambiar de residencia dependiendo de la temporada o los juegos de visita. Pero eso más que obstáculo ha servido para fortalecer sus relaciones como parejas y como padres.

Este día del amor y la amistad que mejor ejemplo que el amor en el deporte puede formar.

MARTHA CEDILLO