CORTESÍA LA AFICIÓN
2 de mayo de 2016 / 02:56 p.m.

Los mosaicos y tifos que varios aficionados del mundo presumen en apoyo a sus respectivos equipos suelen ser siempre muy creativos o incluso de muy bajo nivel, pero lo realizado por la afición del Legia de Varsovia, en la Final de la Copa de Polonia, supera todas las expectativas en cuanto a asombroso y peligroso se refiere.

Eran los minutos previos al duelo frente al Lech Poznan, cuando un doble mosaico apareció en la cabecera destinada al club de Varsovia; hasta ahí todo en calma, lo impresionante llegó después, cuando poco a poco unas antorchas comenzaron a encenderse y llenar de humo prácticamente la mistad del Estadio.

A la vista resultó un atractivo para la pupila, pero la gran cantidad de humo pudo provocar intoxicaciones o desatar un incendio debido al número de antorchas encendidas.

El colosal recibimiento no pasó a mayores y el Legia se consagró campeón tras imponerse 1-0 con un gol de Prijovic al minuto 69.