NOTIMEX
10 de julio de 2016 / 02:18 p.m.

Vestidos con la playera de Tigres de la UANL o con “la verde” del Tri, decenas de mexicanos asisten esta noche a la final de la Eurocopa de futbol en París para apoyar a Francia y al francés Gignac, el jugador de Tigres y el único futbolista del torneo que no milita en una liga europea.

“Sí venimos a apoyar a Gignac y a Francia. Somos de Monterrey”, declaró a Notimex un padre y un hijo originarios de la ciudad norteña que llevaban puesta la playera de Tigres y de la selección de Francia respectivamente.

“Yo estuve casado con una francesa y tenemos un hijo franco-mexicano, así que le voy a Francia”, comentó a esta agencia otro papá que portaba la playera verde de la selección mexicana acompañado de su hijo pequeño con la playera francesa.

Al juego también asistieron gentes de la Ciudad de México y de Tijuana, entre otros lugares de la República, todos para apoyar a Francia.

“Soy de Tijuana. Tuve mucha suerte para conseguir el boleto. Le voy a Francia”, comentó un aficionado de Baja California que llevaba puesta la playera verde del Tricolor.

Desde las semifinales del torneo, sobre todo en la de Francia y Alemania disputada en el Puerto de Marsella, sur, se vieron numerosos mexicanos con la playera de Tigres apoyando a Francia, del norte de México, pero también de Guadalajara y de la Ciudad de México.

Esta noche en Saint-Denis también una madre y su hija lucieron la playera amarilla del equipo de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

El caso más curioso de todos fue el de un joven francés, que vivió durante un año en el puerto de Veracruz, y que acudió al Estadio de Francia esta noche con la playera de la selección mexicana puesta con el mensaje “chile” junto al número 7 en la parte trasera de la prenda.

“Si ganamos quiero celebrar la victoria de mi país con la playera de México puesta”, explicó a esta agencia en la entrada del Stade de France (Estadio de Francia) en donde las playeras mexicanas y la de Tigres se confundían con los colores de la bandera francesa y de la portuguesa, que llenaron las 80 mil plazas.