29 de abril de 2013 / 07:48 p.m.

Escuchar música es alimento para el alma, no importa el ritmo, no importa los instrumentos, toda música influye en nuestros estados de ánimo.

No cabe duda que la música tiene gran influencia en nuestras vidas, pero no sé cuantos de nosotros nos hemos preguntado ¿qué pasaría si yo ejecutara un instrumento? Tal vez nunca tuvimos esa oportunidad por diversas razones, pero ahora al ser padres tenemos una gran oportunidad para brindarles a los hijos esa educación musical, a continuación le mostramos algunas razones para que desde pequeños inscribamos a los niños en clases de música.

Razones Sociales:

El participar en coros, orquestas, grupos, permite a los niños comunicarse de una forma espontánea y segura, ya que al ser parte de un equipo ellos aprenden a trabajar en forma colaborativa, siendo necesario para ello el hablarse, comunicar sus ideas e intercambiar éstas llegando a puntos de coincidencia. Les da seguridad emocional ya prende a convivir con los demás de una manera positiva.

Les da seguridad emocional y  confianza, ya que inmersos en un clima de ayuda, colaboración y respeto mutuo se sienten comprendidos al compartir canciones.

 El practicar juntos en los grupos y respetar decisiones de mayorías, son habilidades que desarrollan al ser parte de un grupo musical, el ser aceptado en la sociedad le llevan a practicar normas y valores de sociedad, por lo tanto nuestros hijos son beneficiados en estas prácticas musicales.

 Si hablamos de la adquisición de valores y normas, podemos nombrar la responsabilidad, ya que saben que deben asistir a una hora acordada, a que deben de practicar ya que de su ejecución depende el éxito de los demás.

Así mismo podemos nombrar el respeto, puesto que reconocen las habilidades de cada uno de sus compañeros, sin las cuales los resultados que obtengan no serían posibles.

De igual manera ellos desarrollan el trabajo en colaboración puesto que todos deben seguir un ritmo, una partitura y una dirección en común ya sea de un director o de las mismas notas registradas.

Razones Cognitivas:

Puesto que la ejecución de la música, al estar basado en ritmos y compases sin lugar a dudas ocupa conocer el valor musical de cada nota, para lo cual es claro que se necesitan número, y realizar adiciones y sustracciones por lo tanto los pequeños que ejecutan instrumentos musicales o cantan por medio de notas desarrollan habilidades matemáticas, sin necesidad de presionarles con engorrosos métodos de mecanización.

El lenguaje oral y escrito son altamente desarrollados puesto que necesitan leer notas, aun y cuando los pequeños no sepan leer con rapidez, ellos realizan actividades que son de acercamiento y parte de la lectura, como leer las notas de izquierda a derecha, leer la línea de notas  en la línea siguiente y cada vez lo irán haciendo con más velocidad.

En cuanto al lenguaje oral este se va desarrollando mediante las interacciones de unos con otros,  al exponer sus ideas y entonar cada nota. La mayoría de los cantos vienen en forma de rimas o versos lo cual le ayuda a hablar con mayor fluidez y seguridad.

Beneficios para el cerebro:

Aunque pase el tiempo, y sin importar que las clases las haya recibido en la infancia al llegar a la edad de adulto, podemos seguir recibiendo los beneficios de este estudio. Más allá del aumento del rendimiento cognitivo, aprender música durante la infancia ofrece otra serie de beneficios a nivel psicológico y social:

- ayuda a mejorar la capacidad de concentración.  

 - la música es una actividad placentera que, además, puede ser muy relajante.

- estudiar un instrumento musical fortalece la autoestima.

Razones Físicas:

Con la música, la expresión corporal del niño se ve más estimulada. Utilizan nuevos recursos al adaptar su movimiento corporal a los ritmos de diferentes obras, contribuyendo de esta forma a la potenciación del control rítmico de su cuerpo. A través de la música, el niño puede mejorar su coordinación y combinar una serie de conductas. Túmbale boca arriba y muéveselos para que pueda bailar mientras que tú le cantas. Le puedes cargar y abrazar en tu regazo entonando otros ritmos infantiles.

Podemos seguir enumerando las ventajas cuando los pequeños asisten a clases de música, pero si usted por alguna razón no puede permitirse pagar clases de música, integre canciones al jugar con su hijo, permítale que se mueva  ritmos diferentes con música grabada, repita con el canciones aprendidas en su escuela y anímelo a llevar ritmos a través de tambores inventados, maracas improvisadas etc.

La música es una bendición a nuestras vidas. Intente siempre vivir con una canción en el corazón y compártala con sus hijos.

  Miriam Benítez González