CORTESÍA LA AFICIÓN
16 de marzo de 2015 / 12:26 a.m.

En un artículo publicado por FIFA.com, algunos porteros como el mexicano Jorge Campos o los españoles Víctor Váldez y David de Gea, contaron sus anécdotas de cómo por casualidad llegaron a ser guardametas.

Daniel Carnevali, cancerbero de Argentina en la Copa del Mundo en 1974, dice: "Yo no quería ser arquero. Lo fui por obligación, porque era punta como Cristiano Ronaldo; no le daba el balón a nadie. Los compañeros de mi primer equipo, me dijeron '¡Daniel, tú a la portería!'. Me sacaron del campo porque era individualista".

"Cada portero tiene en su interior el futbolista que no hemos podido ser", dijo Adrián San Miguel, arquero español del West Ham. Hasta los 9 años, San Miguel anotaba goles, así como el penal marcado en la FA Cup Inglesa para que su equipo clasificara. "Si me dejan tirar alguno más no me importaría".

Otro caso es el de David de Gea, guardameta del Manchester United. "Nadie se quería poner en la portería, y yo les paraba y decía que me ponía yo. Se me daba bien, me gustaba y algún problema que otro sí he solucionado gracias a eso". Además, él prefería ponerse los guantes para evitar alguna discusión con sus amigos.

Hope Solo, portera estadunidense, cuenta: ""¡Aún hoy me sigo preguntando a mí misma por qué soy portera! Era muy buena jugadora de campo. Siempre era la goleadora, así que el cambio fue muy difícil, pero una vez tomé la decisión, era a todo o nada. Sé que puedo jugar a muy alto nivel como jugadora de campo, incluso hoy, con algo de entrenamiento. Pero tomé una decisión y no hay vuelta atrás".

Víctor Valdés, ex del Barcelona y ganador de la Copa del Mundo en el 2010, dice: "Jugar de portero cada fin de semana ha sido un sufrimiento especial y constante para mí", reconocía por sorpresa Víctor meses antes de proclamarse campeón mundial en Sudáfrica con España. "El sufrimiento que sentía era tal que a veces me imaginaba otro tipo de vida. Mi sueño era ser jugador".

Un conocido del balompié mexicano es Jorge Campos, que incluso, anotó 14 goles en su primera temporada. Además, fue el cancerbero de la Selección Mexicana de Futbol en los Mundiales de 1994 y 1998. FIFA lo menciona como un arquero revolucionario, como el italiano Attilio Trere, que era centrocampista, pero después de un castigo de su técnico por llegar tarde a un entrenamiento, el italiano demostró sus dotes como el encargado de cuidar la portería.

"De pequeño nadie quiere ser arquero en Sudamérica... Siempre mandan al malo, al gordito o al dueño de la pelota", cuenta José Luis Chilavert que no fue su caso. Pero de quien sí fue así, fue de Beto, el portero titular de Portugal en Brasil 2014: "Cuando era pequeño estaba gordito".

Thibaut Courtois, arquero mundialista y ahora del Chelsea, jugaba voleibol hasta que se dio cuenta de su verdadera vocación: "En el jardín de casa teníamos un campo de vóley-playa y me encantaba tirarme a por los balones. También cuando jugaba al fútbol. Así que cuando me dieron la opción de ser defensa o portero, me decidí por la portería... y me ha salido bien".