18 de noviembre de 2013 / 06:13 p.m.

Muchos de nuestros hijos escuchan noticias sobre las necesidades que existen en otros lugres, cerca o lejos, pero que ellos hasta el momento no han conocido.

Por esta razón debemos de iniciar el planteamiento sobre ¿cómo puedo desarrollar el sentido de servicio en mis hijos?

El servicio es un valor que debemos desarrollar en los niños ¿Por qué? Nuestra sociedad está necesitada de ayuda, de solidaridad, de empatibilidad. Vemos tanta indiferencia alrededor nuestro, que esto se va convirtiendo en un mundo donde el egoísmo y el interés solo es el motor para brindar ayuda a los demás. Además que en su beneficio podrá desarrollar la autonomía, y pondrá en juego su inteligencia y razonamiento al resolver problemas.

Servir implica ayudar a alguien de una forma espontánea, es decir, adoptar una actitud permanente de colaboración hacia los demás sin esperar nada a cambio. Una persona servicial traslada esta actitud a todos los ámbitos de su vida: en su trabajo, con su familia, ayudando a otras personas en la calle con detalles que parecen insignificantes, pero que van haciendo la vida más reconfortante.

Cuando un niño aprende a ser servicial, siempre en su vida lo será. Buscará continuamente quien está en necesidad, esto con el fin de brindar la ayuda requerida. Su autoestima se desarrolla puesto que se sabe útil a los demás, regularmente aparecerá con una sonrisa en sus labios y dispuesto a hacer algo por los demás.

El egoísmo va desapareciendo de su vida, puesto que estará interesado más en las necesidades de los demás que en las propias.

¿Cómo desarrollar este valor en los hijos? Sin duda alguna, somos conscientes que todo hábito, conducta o cualquier tipo de aprendizaje, solo se adquiere de una manera: por ejemplo. Sí nuestros hijos deben aprender por medio de ejemplo, ese aprendizaje será mucho más impactante en la vida que el solo repetir y repetir.

Podemos iniciar esta enseñanza de manera muy sencilla y con actividades practicas en nuestro hogar.

- Ser amables con todos: Con el que vende chicles, con el que nos entretiene ofreciendo mercancía cuando llevamos prisa. Sobre todo ser amable con los hijos.

- Seamos comprensivos: No esperemos que los demás sean perfectos, o que reaccionen de la misma manera que nosotros. Siempre debemos ponernos en el lugar de los demás.

- Cuando nos pidan ayuda, contestemos con un sí: Las personas más ocupadas, son las que más ayudan. Y nunca pensemos que una actividad es de poca importancia para realizarla.

-Pongamos interés en los demás: Escuchemos sus comentarios, seamos empáticos y estemos preparados para ayudar.

- No esperes que los demás te paguen de alguna manera por el servicio realizado:Nunca hagamos una acción pensando en recibir un beneficio personal.

 

Dentro de las actividades que podemos realizar con nuestros hijos pueden ser:

-       Juntar ropa que no usemos, pero en buen estado para compartirla con personas de colonias necesitadas.

-       Llevar comida a los familiares que tienen pacientes internos en hospitales.

-       Visitar orfanatos, llevar dulces, juguetes etc. pero sobre todo pasar tiempo con los menores que están internados ahí.

-       Acompañar en los asilos, a los ancianitos. Llevarles lecturas, juegos y sobre todo amor.

-       Estar atentos a las necesidades de los vecinos, atender enfermos, podar y regar su césped, llevar comida, ayudar en lo que podamos.

 

Recordemos que hay un dicho popular que nos dice: El que no vive para servir, no sirve para vivir.

La Biblia misma nos indica: Mas bienaventurado, es dar que recibir.

 Miriam Benítez González