AGENCIAS
16 de julio de 2015 / 11:03 a.m.

Actual campeón de la Liga lusa, el Benfica contempla con una mezcla de asombro e indignación la "traición" de dos de sus mayores figuras, anunciados como refuerzos de lujo por sus principales rivales en Portugal.

El entrenador Jorge Jesús y el defensa uruguayo Maxi Pereira hicieron las maletas y son ya dos piezas clave en el Sporting de Lisboa y el Oporto, respectivamente, que los contrataron sin tener que pagar dinero por su traspaso.

La "puñalada por la espalda" más reciente fue la marcha del lateral charrúa con dirección a los "dragones", donde será el encargado de sustituir la reciente salida del brasileño Danilo, fichado por el Real Madrid.

Ver al internacional uruguayo con la camiseta blanquiazul es un duro golpe para la afición del Benfica, que consideraba a Maxi uno de sus jugadores "fetiche".

Llegado al club lisboeta procedente del Defensor Sporting hace ocho temporadas, Maxi Pereira era, a sus 31 años, una de las piezas clave del equipo de las "águilas" e incluso llegó a portar el brazalete de capitán.

En el Benfica disputó 333 partidos y marcó un total de 21 goles, números nada desdeñables para un defensa.

El uruguayo fue esencial en la conquista de tres Ligas, una Copa de Portugal, una Supercopa lusa y seis Copas de la Liga, y también ayudó a llevar a los lisboetas a dos finales de la Liga Europa consecutivas, en 2013 y 2014.

Más inaceptable todavía para los hinchas "encarnados" es que Maxi recale en el Oporto a coste cero, ya que su contrato con el Benfica expiraba el pasado mes de junio.

"Estuve un año diciendo que me quería quedar en Benfica pero llegó el fin de mi contrato, vine a la Copa América y ya podía pasar cualquier cosa", dijo a medios uruguayos en Montevideo.

La incorporación de Maxi Pereira sorprendió incluso al presidente del Oporto, Jorge Nuno Pinto da Costa, quien admitió que no fue hasta el final de la Copa América que comenzó a considerar real la posibilidad de contratarle.

El sentimiento de traición en la hinchada de las "águilas" se reflejó hoy enfrente del estadio da Luz, donde apareció una imagen de gran tamaño del jugador "ahorcado" en una pared.

Antes que Maxi, otros futbolistas ya hicieron el mismo camino y pusieron rumbo a los "dragones" tras pasar por el Benfica, entre ellos su compatriota Cristián "Cebolla" Rodríguez.

De hecho, los dos llegaron el mismo año a Lisboa, en la 2007-2008, cedido del París Saint Germain francés.

Después del préstamo, el extremo provocó la ira de la hinchada "encarnada" y pasó directamente al Oporto, donde en cuatro campañas ganó tres Ligas lusas, tres Copas de Portugal y una Liga Europa.

En la lista de futbolistas que hicieron este mismo recorrido figuran el internacional luso Maniche y el delantero lituano Edgaras Jankauskas.

Una salida igual o más polémica aún fue la del entrenador Jorge Jesús, quien a finales de junio hizo oficial su fichaje por el Sporting de Lisboa, el otro gran equipo de la ciudad.

Su marcha provocó que fuera calificado de "Judas" por una parte de la afición de las "águilas", que demostró su ira sobre todo a través de las redes sociales, donde fue tendencia.

El entrenador portugués fue uno de los responsables de llevar al conjunto "encarnado" a la senda de los títulos, ya que ganó tres Ligas, una Copa de Portugal y cinco Copas de la Liga.

Pasional y controvertido, a sus 60 años Jesús afronta ahora el reto de repetir los éxitos al mando del Sporting de Lisboa, cuya hinchada confía en sus habilidades para volver a ganar campeonatos.

No obstante, una parte de la afición ya mostró su desagrado con su llegada, por considerarlo demasiado vinculado al Benfica, donde estuvo seis años.

En el banquillo del equipo lisboeta se sienta ahora Rui Vitória, el antiguo técnico del Vitória de Guimaraes y que promete apostar más por la cantera que su antecesor, debido en parte a las restricciones financieras que parece vivir el club, y que según medios lusos explican las salidas de Maxi Pereira y Jorge Jesús.