RAFAEL RIVERA
20 de junio de 2015 / 09:14 p.m.

Considerada como la gran favorita, la selección de Brasil sufrió un duro golpe en la final del Mundial Sub 20, ante su similar de Serbia. En el duelo definitivo de Nueva Zelñanda 2015, el conjunto amazónico fue superado por 2-1 ante la escuadra europea, en la cual fue su primera conquista como nación independiente desde su separación de la extinta Yugoslavia.

La sorpresiva derrota ha causado conmoción, tanto entre los aficionados brasileños como en el resto del mundo, debido a la supuesta causa detrás de la derrota. Antes del arranque del partido, las cámaras captaron a tres jugadores de Brasil tocando el trofeo de campeón, violando la famosa superstición de que el trofeo no se toca antes de la final.