AGENCIAS
24 de marzo de 2016 / 09:23 a.m.

Johan Cruyff fue un grande. Ídolo de niños y mayores de los años 70, Cruyff puso siempre elegancia en el campo.

En la temporada 73-74, fue protagonista de un famoso 0-5 que está en las páginas de historia.

Su presencia fue una revolución en España y en el Bernabéu. Era la primera súper gran estrella que entraba tras permitirse la presencia de dos extranjeros en la Liga.

Cruyff y Sotil; Netzer y Óscar Más; Keita y Jara; Luiz Pereira y Leivinha. La Liga española se llenaba de extranjeros de perfil alto.

Pero Cruyff era diferente. Lideró en el Bernabéu un 0-5 con goles de Asensi (2) Juan Carlos, Sotil y el propio Johan. Aquel Barça dejó su tarjeta de visita. Enfrente, García Remón, Benito, Pirri, Zoco, Netzer.. Cruyff fue imparable. Sus duelos con el Real Madrid inolvidables. Su pugna con Goyo Benito, en el recuerdo.

Cruyff dejó en el césped acciones de manual. Cambios de ritmo, bicicletas, regates en estático pasándose el balón por detrás con magia. Tenía aire de profeta, de inventor, de tipo inconformista, de intentar crear jugadas, como el famoso penalti con toque en él área, que hace poco vimos a Messi a modo de homenaje a Johan.

Emilio Butragueño fue un gran admirador suyo. Del repertorio de Cruyff eligió un regate que a Emilio le funcionó de maravilla toda su carrera.

Para el recuerdo, Butragueño imitando a Johan en el famoso Dinamarca-España del Mundial 86 en Querétaro. A punto entrar en él área, Butragueño esconde el balón, lo pasa por detrás de tacón y provoca el penalti de Jesper Olsen. Aquello fue una acción con Cruyff en la memoria.

Johan dejó legado y fue admirado primero como jugador y luego como entrenador.

Lució el 9 con el FC Barcelona; el 14 con su selección. Con libertad de movimientos, los centrales rivales lo sufrían y al mismo tiempo lo admiraban. Algunos como Iselín Santos Ovejero, histórico, duro, noble y entrañable defensa argentino del Atlético de Madrid, decía incluso:"Y lo bien que huele cuando pasa a tu lado. En el césped pasa por delante y deja un perfume..".

Cruyff anunció pinturas en la tele, plantó cara al tabaco, consumió chupa chups en los banquillos a modo de redención, y volvió a regenerar tácticamente el FC Barcelona. Con su primera Copa de Europa, con él comenzó todo. Pep Guardiola esculpió luego su obra inicial y ahora Luis Enrique la conserva.