juan lara
15 de mayo de 2015 / 01:26 p.m.

El entrenador del Emelec, próximo rival de Tigres en los Cuartos de Final de la Copa Libertadores, es un autentico soldado de guerra. Ya que fue un combatiente en la Guerra de las Malvinas en el año 1982.

El 7 de abril de 1982, cinco días después de que el ejército argentino tomara Puerto Argentino, un soldado le entregó a la madre de De Felippe, una solicitud para que su hijo se uniera a la guerra.

"Le dije que se tranquilice, que después iba. Y, a las 10, me presenté en el regimiento. Yo no pensaba que me iban a llevar. Y cuando entré, me dieron la ropa y me contaron el pelo. Parecía algo normal. No nos decían nada", recuerda el entrenador del conjunto ecuatoriano.

Omar de Felippe pertenecía a las inferiores del club Huracán cuando fue llamado para defender a su patria. Durante la guerra no sufrió heridas graves pero sí estuvo cerca de perder la vida.

El Capitán Zunino, le ordenó a Omar que abandonara la posición en donde se encontraba, minutos más tarde una bomba cayó en el lugar exacto donde él se localizaba.

Omar de Felippe

El 14 de junio la guerra llegó a su fin y pero la muerta y el descontrol no. "Cuando se firmó la rendición, nosotros estábamos volviendo del frente. Caminamos unos ocho kilómetros, pero fue un caos. Si bien la guerra se había terminado, nos seguían disparando. Hubo heridos y hasta muertos. Fue un descontrol", recordó Omar.

Para que Tigres siga haciendo historia tendrá que superar a un verdadero soldado, que busca llevar a la gloria al Emelec y conseguir la Copa Libertadores.