CORTESÍA DE SERGIO GONZÁLEZ | LA AFICIÓN
1 de noviembre de 2016 / 04:28 p.m.

Siempre buscamos excusas para las derrotas y las victorias, nunca es nuestra culpa, peor cuando de descalabros se trata en el deporte; debemos encontrar a un responsable y es ahí cuando las leyendas urbanas en los estadios funcionan como salvavidas de los errores.

LAS GALLINAS TAMBIÉN ESTÁN MALDITAS

En septiembre de 2013, durante la construcción del nuevo Estadio de Rayados, integrantes de los 'Libres y Lokos' presumieron en sus redes sociales el haber enterrado en la casa de Monterrey una gallina; "está sembrada, 30 años de desgracias, dedicado a todos los rayados".

Jamás se encontró una gallina, pero sí circuló la versión de un gato negro; incluso, durante su inauguración, la bendición del inmueble no faltó por aquello de la superstición. Sin embargo, en su primera Final del futbol mexicano, el equipo regio perdió en su nuevo hogar la corona del Clausura 2016 ante Tuzos del Pachuca con un gol de último minuto por parte de Víctor Guzmán.


LA CULPA ES DE LOS 'MININOS' NEGROS

Racing de Avellaneda es un equipo de tradición en Argentina, multicampeón en la década de los sesentas con títulos de liga, Libertadores e Intercontinental. La Academia era un todopoderoso que después deambuló en el Hades de la Primera B en la década de los ochentas.

Treinta y cinco años sin títulos que tuvieron una explicación hasta 2001. Hinchas de su acérrimo rival, Independiente de Avellaneda, los Diablos Rojos, habría enterrado siete gatos negros en una de las porterías de la casa de Racing.


LÓGICO, LA CULPA FUE DE LA CABRA

Serie Mundial de 1945 y fue la última vez en 71 años que los Cachorros de Chicago estuvieron en esa instancia de definición en el beisbol profesional de los Estados Unidos. Ahora, en 2016, pelean contra los Indios de Cleveland la corona de las Grandes Ligas después de encontrar respuesta a sus fracasos en siete décadas.

Alguien, en 1945, no dejó pasar al dueño de una taberna de Chicago (de nombre William Sianis) con 'Murphy' al Wrigley Field, a pesar de contar con sus respectivos boletos. ¿Cuál fue el problema? El hombre, tras la negativa, maldijo a los Cubs solo porque su cabra -'Murphy'- no ingresó al recinto.


LOS MALDITOS DÍAS OSCUROS

El Estadio Nacional de Santiago en Chile cargó por años con una maldición impuesta, no por el odio a un rival deportivo o, como en los casos anteriores, situaciones curiosas de hinchas molestos por una razón.

La dictadura de Augusto Pinochet en la década de los setentas tuvo su epicentro en el recinto de futbol. El Nacional de Santiago fue el principal punto de tortura, detención y asesinato de los opositores durante el gobierno de Pinochet.

Incluso, rumbo al Mundial de 1974, la en ese entonces Unión Soviética se negó a jugar el partido del repechaje ante Chile; ¿razón? El equipo se negó a pisar Santiago porque sus paredes estaban "salpicadas con la sangre de los patriotas chilenos".


POR SI ALGO HACÍA FALTA AL CRUZ AZUL


En casi 70 años de historia del Azul, un equipo que ha pisado su césped como local jamás se ha coronado. ¿Por qué? Cuenta la leyenda que el espíritu de Doña Amparo ronda las inmediaciones de la ahora casa celeste; incluso, La Máquina finalizará su contrato de arrendamiento con el recinto en 2018 y se mudaría lejos de un inmueble que solo conoce de sinsabores.