8 de abril de 2013 / 08:19 p.m.

La plástica es una forma de expresión a través de la cual los niños, pueden representar lo que les interesa de su medio ambiente, de sus experiencias personales y sus gustos.

Es decir que expresan sus emociones que en ocasiones se les dificulta hacerlo por medio del lenguaje oral.

De ahí que a los pequeños les guste dibujar sobre todo lo que se encuentran y con lo que se encuentran, desde marcadores, gises, colores, pinturas y sobre paredes, hojas, banquetas, e incluso prendas de vestir.

El lenguaje plástico está compuesto de espacio, forma y color. Por ello es que los pequeños hacen enormes dibujos y con un solo color, posteriormente hacen varios dibujos, más pequeños e incorporan más colores.

Los dibujos que representan son regularmente relacionados con su medio ambiente y que plasman lo que ellos saben de esto, las cosas que  han observado y lo que les causa curiosidad, como los arcoíris, la lluvia, diversos animales, reales o imaginarios como víboras, dragones, dinosaurios etc. o personajes imaginarios por ello que vemos en sus dibujos desde duendes, hadas, brujas, princesas etc.

Algunos padres de familia se preocupan porque algunos niños dibujan mejor que otros, o sus expresiones plásticas son más completas que las de otros compañeros,  eso no es cuestión de preocupación ya que  las líneas, formas, colores, o volúmenes en el lenguaje plástico son utilizados en función de las capacidades perceptivas, es decir ellos dibujan a como ellos observan las personas o las cosas.

A esta edad manifiestan una gran creatividad, intuición y por naturaleza buscan manipular todo, por encontrarse en una etapa de experimentación.

Por ello mismo como padres, el desarrollar esa creatividad, esa forma de comunicación y expresión es muy importante, porque si observamos esos dibujos nos damos cuenta de cómo aprecia el mundo nuestro hijo, de lo que piensa de él, como lo va construyendo y qué piensa de todo lo que le rodea.

Entonces no basta con que le imprimamos dibujos en una hoja, y le demos unos colores de cera o le compremos un libro para iluminar, el desarrollar esta forma de comunicación va mucho más allá de esto.

Permítale usted hojas de gran tamaño, o espacios determinados como paredes completas, en el patio el piso puede ser utilizado, puertas de closet que previamente estén preparadas para ello etc.

Materiales tales como pinturas, sopas, pinceles, lápices, plumas, marcadores, revistas, tijeras, pegamento, colores de madera, cera, gises de colores, papeles de colores y diversas formas, brillos, confeti, cajas etc.

La expresión plástica es de especial interés para los niños y niñas, así puede ser desde un dibujo simple o elaborados dibujos con diferentes materiales. Lo importante es que recordemos que de ésta forma van construyendo conceptos del mundo que lo rodea, que nos muestran sus inquietudes, sus miedos, sus intereses, sus sentimientos.

Es la expresión de su Yo, la representación de su familia, o de hechos importantes, y todo ello es precisamente lo que hace valioso un dibujo de él.

Mamá, papá; la próxima vez que tu hijo te muestre un dibujo, pídele que te interprete lo que el plasmó allí, y pregúntale por qué.

Y Jamás, jamás, tomes el dibujo, lo arrugues, lo envíes a la parte de atrás del coche o lo olvides en el mismo salón o el lugar donde realizó su expresión plástica. Recuerda: es su yo, es su forma de pensar, de ver el mundo, por lo tanto creerá que a ti no te interesa, su dibujo, sus ideas, sus sentimientos o su persona.

Miriam Benítez González