EDUARDO TORRES
2 de junio de 2017 / 08:01 p.m.

Massimiliano Allegri y Zinedine Zidane se enfrentarán como entrenadores en una final de Champions, dos jugadores de las potenciales italianas y francesas llegan con sus estilos a Cardiff para encontrar la Champions League.

Juventus buscará alcanzar el sueño de la orejona, las seis ligas consecutivas alcanzadas cada vez tienen menos sabor de gloria. No poder tener una Champions en sus vitrinas tiene muy molesta a toda persona llegada con la Vecchia Signora, desde que Antonio Conte tomó al equipo y lo fue perfeccionando hasta lograr dominar un estilo se decía que faltaba poco para que lograran ser campeones continentales, y siguen esperando.

Allegri en poco tiempo tuvo su oportunidad frente a Barcelona en Berlín, pero Rakitic en poco tiempo empezó a apagar las esperanzas. El sueño se veía lejano pese a estar en la sede y partido correctos. Carlos Tévez, Andrea Pirlo, Paul Pogba, Arturo Vidal y Glianluifi Buffon se quedarían cortos, muy cortos, y Luis Enrique concretaría el triplete el Barcelona.

Esta temporada la Juventus utilizó dos sistemas de juego, un habitual 3-4-3 o 3-4-2-1 y un lapso de 4-2-3-1 donde Allegri buscó ocupar todas las figuras dentro de la plantilla. Actualmente han vuelto al módulo base con línea de 3 y carrileros muy largos, siendo estos parte fundamental del juego italiano.

Dani Alves y Alex Sandro tienen una importancia muy grande en el estilo, sobretodo Dani quien se ha ubicado como uno de los mejores laterales del mundo, en Barcelona tenía una gran sociedad con Lio Messi y ahora lo que llega a hacer junto al joven Dybala será de las situaciones que más complique a Real Madrid.

El centro del campo con Khedira y Pjanic tendrá que competir contra la medular de Zidane, bien balanceada que ha terminado por darle algunos partidos que parecían perdidos.

Y ya que se llegó el tema Madridista, alcanzar otra Champions más seguiría confirmado lo que ya todos sabemos: es el equipo que mejor sabe jugar este torneo, es el equipo que más veces la ha ganado y que seguramente se mantendrá así por más años.

Zinedine no tiene un plan estratégico tan profundo, no le interesa demasiado complicar al rival mediante la operación de automatismos, mecanismos y demás situaciones. Como él fue una de las estrellas más grandes que tuvo el fútbol, entiende cómo tratar a las figuras dentro del vestidor porque me parece indudable que Madrid compite con ser la mejor plantilla y equipo del mundo, una cuestión de perspectiva porque otros podrán decir que lo mejor es Bayern Múnich o Juventus.

Un plan práctico, sencillo de ejecutar cuando tienes grandes futbolistas en técnica e inteligencia. Marcelo y Carvajal, como lanzadores al área o cambios frontales que puedan explotar los carrileros de la Juventus en su fase defensiva de 5-4-1; volantes centrales como Modric, Kroos y Casemiro que tienen la lectura táctica y ejecución técnica top mundial; Isco que logró hacerse con el lugar de Bale y jugar en el centro del campo como alguno muy cercano a un enganche, todo esto detrás de Benzema y de un Cristiano Ronaldo que cada vez interpreta mejor su lugar muy cercano a la portería en vez de cercano a la banda.

Podrá haber muchos datos sobre partidos anteriores jugados entre estos dos equipos, e incluso un antecedente de final en Champions, la cantidad de finales perdidas por los italianos y las ganadas por los españoles, pero dentro de la cancha hay que jugar y esperar que los de arriba como Higuaín y Cristiano, o los de abajo como Buffon y Navas, den los mejores partidos y todos podramos disfrutar.


AG