AGENCIAS
18 de julio de 2015 / 08:49 a.m.

El centrocampista internacional inglés Steven Gerrard hizo su debut por la puerta grande con el Galaxy de Los Ángeles de la Liga Profesional de Fútbol de Estados Unidos (MLS) al marcar un gol y ser clave en la goleada (5-2) que lograron ante los Earthquakes de San José.

No pudo tener Gerrard, de 37 años, mejor comienzo en su nueva etapa profesional al convertirse de inmediato en el cerebro del juego del Galaxy, que remontó un marcador adverso de 0-2 para luego arrollar con su juego y ataque al Earthquakes en la 59 edición del "Clásico" de California de la MLS.

Junto a Gerrard, el otro gran protagonista del partido que se disputó en el StubHub Center, de Carson (California), fue el también internacional irlandés Robbie Keane, que consiguió un "hat trick".

El segundo encuentro entre ambos equipos en la presente temporada se presentó como el ideal para que los seguidores del Galaxy viesen por primera vez en acción a Gerrard y además tener la oportunidad de vengarse de la derrota (3-1) que sufrieron en el primero duelo disputado en San José, el pasado junio.

Aunque los Earthquakes sorprendieron al Galaxy con dos goles conseguidos al minuto 22 por mediación del delantero Quincy Amarikwa, que batió por bajo al arquero Bryan Rowe, y tres más tarde, a los 25 consiguió el 2-0, el equipo angelino no se vino abajo y por el contrario con Gerrard que se corría todo el campo comenzó a imponer su ritmo y control del juego.

El resultado fue que a los 30 minutos generó la jugada que terminó en penalti al pegar la mano en un defensor del Earthquakes y Keane logró el gol del descuento e inició la remontada del Galaxy.

Siete minutos más tarde sería el propio Gerrard, se encontraba sólo con un balón de rebote que le llegó dentro del área del equipo de San José y con facilidad, como si se tratase de un entrenamiento marcó a placer el gol del empate (2-2) y el primero en su cuenta particular como profesional de la MLS.

El número "8" del Galaxy lo celebró a lo grande, como lo hacía en el Liverpool al irse hacia la esquina del campo de cara a los espectadores y resbalar de rodillas con los brazos abiertos mientras esperaba la llegada de sus nuevos compañeros para felicitarlo.

El gol hizo que Gerrard se motivase aun más con su juego y esfuerzo para ser el líder indiscutible del equipo que no descansaba ni un segundo hasta que llegó el descanso con el empate en el marcador.

Todo estaba sin decidir, el partido comenzaba de nuevo al reanudarse la segunda parte y el Galaxy confirmó que salía dispuesto a llevarse el triunfo porque su ritmo no bajó y por el contrario comenzó a mostrar mayor peligrosidad con sus acciones ofensivas.

El entrenador del Galaxy, Bruce Arena, había dado la consigna de atacar con más presión, pero sin descuidar la defensa como les había sucedido en los primeros 25 minutos del partido.

Fue cuando Keane también hizo acto de presencia y a los 64 minutos marcaba el tercer gol del Galaxy tras un tiro libre cobrado por Gerrard con un disparo raso desde la izquierda que permitió a su compañero, el goleador irlandés, tocar el balón para ponerlo dentro de la red de la portería de los Earthquakes.

Keane no había terminado y en otro tiro penal, sancionado luego de una falta sobre Baggio Husidic, marcó el parcial del 4-2 y el tercero en su cuenta personal cuando se cumplía el minuto 80.

Arena mantuvo todavía siete minutos más a Gerrard en el campo y cuando decidió sacarlo a los 87, todos los aficionados puestos en pie le tributaron una gran ovación por la gran labor realizada y el buen fútbol individual y de equipo que desplegó en el campo.

Con todo decidido, el Galaxy puso broche de oro al encuentro al marcar el que sería su quinto gol de la noche (5-2), que llegó a los 90 minutos, gracias a un gran remate de cabeza que hizo Sebastián Lletget.

Gerrard