AGENCIAS
24 de junio de 2015 / 10:55 p.m.

El chileno Gonzalo Jara se graduó como 'especialista' en desestabilizar a jugadores uruguayos con una atrevida posada de dedo en el trasero de Edinson Cavani cuya reacción, con un bofetón al defensa, costó la expulsión del delantero por parte del árbitro brasileño Sandro Ricci.

Corrían 62 minutos de un partido tenso, el primero de los cuartos de final de la Copa América, en el que los chilenos no podían romper el cerco de la Celeste.

Cavani, el delantero del París Saint Germain que estuvo a punto de perderse el encuentro en Santiago de Chile por el drama familiar que desató su padre al atropellar a un joven motociclista que luego falleció, ya lucía nervioso y al momento de su expulsión ya tenía una tarjeta amarilla por discutir las decisiones arbitrales.

Jara, el jugador del Maguncia alemán, se aproximó a Cavani, según las imágenes captadas por la televisión, y deliberadamente enfiló un dedo de la mano derecha en el recto.

El uruguayo respondió con una bofetada y el chileno hizo coincidir su caída al césped con el momento en que volvía a mirarlos el central.

El protagonismo de Jara en una jugada polémica en partidos con la selección uruguaya se dio por primera vez en marzo del 2013, cuando la Roja y la Celeste jugaban en Santiago un partido de las eliminatorias del Mundial de Brasil.

Jara tocó los genitales al delantero Luis Suárez y él respondió propinándole un puñetazo.

Gonzalo Jara, especialista en desestabilizar a 'charrúas'