AGENCIAS
29 de mayo de 2015 / 12:02 a.m.

El Guaraní sacó de la Copa Libertadores al Racing al empatar a domicilio sin goles una semana después de haberle ganado por 1-0 en Asunción y se ha matriculado en las semifinales, como lo hizo hace 49 años, en 1966.

Otro equipo argentino, el River Plate, será el próximo escollo del equipo paraguayo una vez concluida la Copa América de Chile.

En catorce participaciones en el torneo continental, el Guaraní, fundado hace 111 años, ha llegado por segunda vez a la instancia de los cuatro mejores.

Racing sufrió al final del primer tiempo la expulsión del portero Sebastián Saja, que derribó en el área al delantero Marcelo Palau, pero tuvo la suerte de que el penalti ejecutado por Julián Benítez fue contenido por el reserva Nelson Ibáñez, que debió entrar sin tiempo suficiente para calentar.

El equipo paraguayo, que a cuartos de final llegó tras dejar en el camino al encopetado Corinthians, hoy mostró solvencia desde su portero Alfredo Aguilar, apoyado por una defensa aguerrida y bien dirigida por Julio César Cáceres.

La jugada que pudo haber sentenciado el partido para los visitantes surgió a los 44 minutos de un contragolpe.

La imprecisión en los pases de Luciano Aued y Leandro Grimi dejó en soledad a Palau para encarar a Saja, quien debió derribar a su rival para evitar el gol, aunque con ello ganó la expulsión y concedió el penalti.

El técnico Diego Cocca determinó el ingreso del guardameta suplente Nelson Ibañez por Marcos Acuña, que tuvo una entrada triunfal desviando el disparo de penalti ejecutado por Benítez.

Lo que podría haber sido un impulso anímico para el local en el segundo tiempo rápidamente fue disminuido otra vez por un trabajo táctico y estratégico muy eficiente de los dirigidos por el español Fernando Jubero.

Racing dispuso de otras dos ocasiones para llegar al gol, pero con situaciones poco claras con Gustavo Bou como protagonista y que dejó sin efecto el portero Aguilar.

De contragolpe, Guaraní careció de la efectividad para conectar el último pase preciso para que Federico Santander, Alberto Contrera, Benítez o el ingresado Darío Ocampo venciera la valla defendida por Ibañez.