15 de julio de 2013 / 04:06 p.m.

Es muy cierto que nuestros hijos necesitan un tiempo de descanso, después de un año escolar intenso es necesario y benéfico que salgan de vacaciones. Pero, ¿nosotros que vamos hacer con estos pequeños en casa? ¿Cómo encausar esas energías? ¿Cómo salir victoriosas de las luchas diarias y no terminar en campos de batalla cada vez que realicemos actividades donde se incluya a toda la familia?

Primero debes considerar que si hay más de un hijo en la familia debemos de conocerlos, y llegar a acuerdos con cada uno de ellos. ¿Cómo?

Así como no nos sorprende que a nosotros como adultos nos gusten diferentes cosas y nos disgusten, los niños tengan diferentes potencialidades y debilidades que los llevan a su propio estilo de vida. Lo mismo que ocurre a los adultos,  ocurre con los niños. Cada niño tiene sus propios gustos, habilidades, preferencias y estilo. Un niño puede ser bueno con los números mientras que otro prefiere dibujar. Uno puede apreciar la tranquilidad y a otro le encanta el bullicio. Los niños difieren unos de otros de muchas formas. Cada niño es bueno en algo. Observar las cosas que a su hijo le gusta hacer le da señales importantes no solo sobre sus capacidades si no sobre gustos. Podemos observar en las cosas que a cada niño le gusta hacer. Debemos valorar sus potencialidades. Y Hablarles sobre lo bueno que ve en ellos y como pueden esas cualidades aportar beneficios en las actividades que realicen como familia.

He aquí algunas ideas de cómo involucrar a su hijo en actividades familiares haciéndolo sentir útil, cómodo, y feliz compartiendo con sus hermanos cada día de vacaciones.

-       Acuerden que actividades harán que sean del gusto de uno de ellos, por ejemplo ir a un zoológico, y al día siguiente hacer la actividad que el otro hermano prefiera como ir a patinar. Póngalo en contacto, pues, con diversas actividades y experiencias.

-       Agregue actividades que a usted como padres también les gusten, que sepan que ustedes también son parte de la familia y ustedes también tienen preferencias y se deben respetar como las de ellos.

-       . Póngalo en contacto, pues, con diversas actividades y experiencias. Ir a conciertos, a eventos deportivos, a ferias de arte y a museos aunque no sean de su preferencia ya que es una buena manera de introducirlo en una serie de ocupaciones diferentes y culturales.

-       Acuerde con ellos actividades en casa, adquiera materiales que antes no estaban a su alcance, Muchas pinturas y papel para quien quiere ser artista, una raqueta para un chiflado por el tenis y libros sobre cualquier tema que le interese a su hijo puede ayudarle a profundizar su exploración. Tal vez un microscopio donde pueda observar detalles de las plantas y luego pueda registrar esos detalles ya sea en forma escrita o grafica.

-       Converse con sus hijos, hágales ver que si asiste a diferentes lugares que no son de su agrado tal vez terminen por gustarle muchísimo como ir al acuario. Puede que los intereses de un hijo no se parezcan en nada a los del otro pero recalque a lo mejor descubre un hobby que nunca pensó que le gustaría.

-       Conversen, después de comer o merendar inicien preguntas interesantes y a partir de ellas averigüen respuestas, esto los llevará a investigar en libros  e internet, aproveche que los niños niños son curiosos por naturaleza. Y aunque puede ser muy cansado contestarle sus muchas preguntas, eso es importante para su desarrollo.

Varíe las actividades, sea creativo y permita que sus hijos propongan lo que harán para estas vacaciones. Este dispuesto a divertirse y a dedicar tiempo para estar con ellos, esos son los recuerdos que nunca se olvidan. Felices Vacaciones.

Miriam Benítez González