21 de agosto de 2013 / 03:52 p.m.

 

Y llegó el día, hoy inician las clases, hemos preparado todo desde útiles escolares hasta prevenir los contratiempos conociendo rutas de camino cortas y sin tráfico.

Es el primer día de clases y nuestros pequeños están entusiasmados por iniciar este año escolar, llenos de ilusiones esperan las primeras experiencias con el medio escolar. ¿Cómo podemos ayudarles para que esta sea una muy grata experiencia?

Esa semanas debemos levantarnos muy temprano, evitemos que se nos haga tarde por cualquier detalle y nos ponga de mal humor. Recordemos que esas serán las primeras experiencias de los pequeños con su mundo escolar.

Anticipemos primeramente el desayuno, la noche anterior tengamos todos los ingredientes que ocupemos para que a la mañana siguiente no tengamos que correr a la tienda a suplirlos y perder minutos que serán valiosos para nosotros, esto arruinaría el llegar temprano a la escuela y traería mal humos y frustraciones por no lograr nuestros propósitos.

Los uniformes deberán estar en orden, limpios,  planchados y colgados. Listos  incluyendo las calcetas, los zapatos, corbata y/o cintos en su caso. No dejemos para la mañana, el buscar esos artículos puesto que si no están a la mano, traerá como consecuencia invertir tiempo que podemos ocupar en otra cosa.

Dormir temprano será necesario estas noches, recordemos que los niños ocupan dormir más tiempo que el que ocupamos nosotros los adultos, por lo tanto debemos dormirlos a las 8 o 9 de la noche a más tardar.

Colocar la alarma a tiempo, y cuando ésta suene debemos levantarnos de inmediato, el quedarnos cinco minutos más no nos ayudará a descansar y si a que se nos haga tarde. Así que de inmediato que suene la alarma a ponernos de pie con la mejor actitud.

Jamás salir de la casa sin desayunar, este primer alimento es de vital importancia ya que es el que les dará fuerzas y fortalecerá su memoria, su capacidad de aprendizaje y  entre menos azucares coman los pequeños, mucho mejor. Trate de que sea alimento sano, frutas, cereales sin azúcar y granos.

Como merienda o lo que llamamos lonche pensemos en colocarles un par de rebanadas de pan con queso o aguate, un yogurth,  o fruta pero si el horario de clases de los niños no es tan largo entonces  con algún aperitivo sencillo o agua bastará para que a mediodía llegue a casa con suficiente apetito y no pierda la comida de mediodía.

Al llegar a la escuela, seguir las instrucciones que los directivos nos indiquen, la mayoría de ellos es en relación en beneficio de nuestros hijos. Sobre todo no insistamos en quedarnos en el planten escolar más tiempo del necesario, ya que muchas veces la presencia de los padres influyen para un cambio en la conducta de los niños. Si es el primer ciclo de enseñanza para nuestros hijos debemos ser prudentes y alejarnos de las ventanas de su salón  ya que ellos llorarán al vernos afuera o les inquietaremos por estar allí, ya que querrán irse con nosotros.

No acercarse a “dejar lonche” o buscarlos por las bardas, portones del plantel escolar, puesto que esto hace que los niños sientan que la escuela es un lugar inseguro, y estarán más interesados en buscar nuestra presencia que en socializar con sus compañeros. Este tiempo es para liberar un poco la tensión y descansar la mente, no es tiempo de comer los exagerados lonches que les llevamos, permítale mejor jugar, correr y hacer amistades.

Ya a la salida debemos ser muy puntuales. Nunca llegar tarde o fuera del tiempo que nos hayan marcado para ello. Eso causa inquietud en nuestros pequeños, incomoda al personal de la escuela y deja una mala impresión de nosotros como padres. Ser puntual es cortesía de reyes.

No olvidemos todo lo que podamos hacer en beneficio de nuestros hijos, vale la pena esforzarnos y lograrlo. Hagamos de este regreso a clase una bonita e inolvidable experiencia.

¡Feliz regreso a clases!