WILLIE GONZÁLEZ | @WILLIEMTY
17 de junio de 2017 / 09:02 a.m.

Ayer tuve la oportunidad de asistir al entrenamiento de Portugal solo para ver a Cristiano Ronaldo. No había tenido la fortuna de verlo en vivo. Se ve que es un súper atleta que ha trabajado su cuerpo al grado de convertirlo en una máquina de músculos. Potencia pura.

Lo vi tranquilo y haciendo equipo con sus compañeros. Es el líder de la selección portuguesa. Es el mejor killer del mundo y México lo tendrá que detener con la línea de cuatro que Osorio mandaría este domingo con Salcedo, Araujo, Moreno y Layún. Jona va a ir de cinco. Dos interiores, Guardado y Herrera. Y al frente Chicharito, Vela y Jiménez.

Nada despreciable la defensa y el ataque mexicano. Todos sabemos que si le das una a Cristiano te mata. El otro día en el Mundial de Clubes tuvo dos y las metió ante el América. Lo que creo que el domingo puede jugar a favor de nosotros es que Cristiano está enfadado con el Real Madrid y alguien filtró al Diario Bola la información de que ya no va a volver a jugar en España por el lío de los impuestos.

El astro portugués debe un poco mas de 14 millones de euros al fisco español. Esa situación incómoda, lastimosa para el mejor jugador del mundo en la actualidad, puede jugar en favor del equipo mexicano.

Ayer no lo vi tenso. Todos los ejercicios los hacía con Quaresma, su amigo incondicional. Hay que detener al killer. De una u otra forma.

Portugal es Cristiano. La capacidad goleadora de este jugador está fuera de duda y México tiene que hacer el trabajo perfecto para dejarlos en cero. Kazán es la ciudad donde se jugará el partido. Un lugar muy limpio, moderno, parece que aquí hay mucha plata. Su gente es noble, buena y trabajadora, aunque casi nadie habla inglés y es un problema que he resuelto con el Google Translate. En fin, en Kazán, Mexico contra Portugal. México contra Cristiano. Voy a que gana México. Aunque los periodistas portugueses digan que nos tienen de hijos. Abrazo desde Rusia.

SR