5 de febrero de 2013 / 08:33 p.m.

Como padres deben de mantener una estrecha comunicación con los docentes de nuestros hijos, ya   que si no logramos como padres entender la labor de ellos, no podemos participar en lo que más nos preocupa que es sin duda, el desarrollo de los hijos.

La participación de los padres de familia en la escuela es de suma importancia, ya que en términos de favorecer el desarrollo integral del alumno, no podría integrarse sin la participación de cada uno de ellos.

Los padres deben de mantener una estrecha relación con la escuela, ya sea a través del dialogo con los maestros, asistiendo a festivales, asambleas etc. para conocer la situación dentro de la dinámica del grupo. Es necesario conocer la labor que se realiza con ellos, el por qué de las actividades, los aspectos del desarrollo que desean favorecer en los niños, y sobre todo para buscar en conjunto con el maestro la forma de establecer una continuidad entre escuela y hogar.

¿Cómo mantener esa relación y lograr entender las formas de trabajo del maestro de mi hijo(a)?

Tal vez usted no tenga el tiempo que quisiera para poder estar en forma continua en la escuela, sin embargo hay algunas ocasiones en las que usted debe aprovechar el estar en la escuela y ser parte de la educación de los hijos.

Primero que nada es importante saber que la visita a la escuela del hijo no debe ser pasiva, es decir no se dedique solo a observar, de esta forma usted no se integrará a la dinámica del aula.

Es necesario interactuar con los docentes, con su hijo, con el directivo e incluso con otros padres de familia.

Asista cuando el docente le invite a leer cuentos, una hora en la escuela, hará que su hijo se sienta importante, parte de esa comunicad educativa y sobre todo seguirá su ejemplo al ver que usted no se atemoriza a participar.

Si existen exposiciones, excursiones, paseos en general, es una magnífica oportunidad de participar y ser parte de la organización de esta visita. Tome su distancia y no esté solo al tanto de las necesidades de su hijo, sino de todo el grupo, como llevarles al sanitario, ayudarles a comer su refrigerio etc. su hijo apreciará ese esfuerzo y sentirá que usted es parte del grupo.

También es importante sentirse en libertad de asistir a la escuela cualquier día, para ayudar o solo observar la dinámica del día cotidiano de clases. La escuela no puede funcionar a puerta cerrada aislando a  los padres de familia del trabajo que allí se realiza, ni nosotros podemos apoyar el trabajo de los docentes si nos mantenemos alejados del aula.

Cuando se le pida que asista para dar una plática que favorezca algún objetivo escolar, debe de acceder, ya que es una oportunidad para propiciar un verdadero trabajo en equipo. Esta colaboración no representa un esfuerzo muy grande para los padres, ya que distribuidos en el ciclo escolar, serán pocas las veces que tenga que ausentarse del trabajo para apoyo al trabajo escolar y seguramente usted disfrutará mucho de ésta experiencia.

Una ocasión especial para asistir a la escuela, es cuando los niños cumplen años, en la mayoría de las escuelas, permiten a los padres hacer un pequeño refrigerio y compartirlo con los compañeros y de esta forma interactuamos con los docentes, participamos en las actividades y los pequeños sentirán que los docentes y sus padres van en la misma dirección.

Otra situación que permite que los padres se compenetren en el trabajo que se realiza, es cuando son invitados a asistir para ver las evaluaciones aplicadas en el bimestre. En esta actividad, usted tendrá oportunidad de hablar de los trabajos de su hijo, de compartir puntos de vista personales con el docente sobre comportamientos, y aprendizajes de sus niños.

Créalo  asistir en forma sistemática y continua a la escuela, nos evitará aislarnos en esta arda labor de ser padres, podemos y debemos de compartir esta tarea con los docentes, quienes se sentirán halagados de hacernos parte y ser su apoyo para el desarrollo de los hijos.

Aproveche cada oportunidad, comuníquese con el docente de su hijo y hágale saber que es su aliado, el maestro, nuestros hijos y nosotros mismos nos lo agradeceremos. Trabajar en equipo y por un mismo fin, esa debe ser nuestra tarea, valoremos el trabajo del docente y unámonos a la misma tarea: desarrollar todas las potencialidades de nuestros hijos.

Miriam Benítez González