RAFAEL RIVERA
19 de mayo de 2015 / 07:15 p.m.

Como parte de la Copa Perú, el Unión Perené recibió al Pichanaki, en un duelo que causó revuelo a nivel mundial, pero no por las acciones de los jugadores en la cancha. El choque tuvo como gran protagonista al árbitro Abraham Cosillo, el cual sufrió una brutal agresión, ante las quejas sobre su trabajo.

Tras amonesta a Paulo Insúa, arquero del Unión, el silbante comenzó a recorrer la cancha sin prestar atención al guardameta. Durante su recorrido, Cosillo recibió una fuerte patada en la espalda, cortesía de Insúa, la cual derribó fácilmente al juez.

Esta acción provocó que los jugadores de ambas escuadras ayudaran al árbitro a levantarse, mientras que Insúa se retiró de la cancha.