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7 de febrero de 2017 / 11:42 a.m.

El único duelo del Real Madrid esta semana ha sido fuera de la cancha.

El club madrileño no pudo jugar después de que su partido por la liga española en la cancha del Celta de Vigo fuera cancelado por mal tiempo. Tras la decisión, el líder de la tabla cruzó acusaciones con el alcalde de la localidad gallega, que a su vez acusó al club madrileño de presionar para que se disputara el partido a pesar de la situación de riesgo.

Molesto con las declaraciones del alcalde, el Real Madrid publicó un comunicado oficial condenando las "desafortunadas" y "rotundamente falsas" palabras del regidor.

El encuentro se suspendió cuando las autoridades de Vigo declararon que el estadio de Balaídos no era seguro para los espectadores, después de que un temporal de viento causara daños en la cubierta del estadio.

"Yo esperaba de la grandeza de un equipo del Real Madrid que lo asumiera cooperando, no metiendo presión" dijo el alcalde de Vigo, Abel Caballero. "Sólo es un partido de fútbol. Por muy Madrid que sea, es un partido de fútbol. Se generó una polémica indebida, en mi opinión impropia del Real Madrid".

El aplazamiento fue una complicación para el Madrid debido a una agenda ya apretada que incluye partidos decisivos en la Liga y en octavos de final de la Liga de Campeones. El club ya tenía un partido aplazado en Liga, contra el Valencia, debido a su participación en el Mundial de Clubes en diciembre.

"El Real Madrid lamenta las desafortunadas declaraciones del alcalde de Vigo, Abel Caballero, en las que asegura que este club despreció las medidas de seguridad exigidas para la disputa del partido Real Club Celta de Vigo-Real Madrid C. F", indicó el club madrileño. "Estas afirmaciones del alcalde no solo están fuera de lugar sino que son rotundamente falsas, porque el Real Madrid C. F. no ha cuestionado en ningún momento las medidas de seguridad establecidas en el estadio de Balaídos".

El Madrid dijo que sólo había propuesto alternativas para evitar que se aplazara el partido, como cerrar la zona de gradas afectada por los daños en la cubierta o estudiar la posibilidad de jugar en un estadio cercano.

"Estas propuestas buscaban evitar que la suspensión del partido perjudicase a las cuatro competiciones, por el efecto dominó existente entre ellas, así como los enormes perjuicios económicos producidos en todas las televisiones del mundo y que tendrán su repercusión en los próximos concursos de la venta de los derechos de televisión", dijo el Real Madrid.

El Celta también se vio afectado por el aplazamiento, ya que compite en la Europa League y las semifinales de la Copa del Rey. Sin embargo, se esperaba que empleara a sus suplentes contra el Real Madrid, de modo que cambiar la fecha podría resultarle ventajoso.

En el Madrid "no están muy de buenas porque el Celta les eliminó de la Copa también", comentó Caballero al diario deportivo Marca, en referencia a la eliminatoria de cuartos de final que ganó el club gallego sobre el Real Madrid.

El técnico del Celta, Eduardo Berizzo, dijo que su club preferiría enfrentar a otro equipo en vez del Madrid, pero descartó que el partido haya sido pospuesto por este motivo.

"Se hubiera suspendido contra cualquier rival porque corría riesgo la integridad de los espectadores", afirmó. "Todavía no hago llover, de verdad", agregó.

También el rival del Celta en la Copa del Rey, el Alavés, protestó por el aplazamiento del partido señalando que daba a su rival una ventaja injusta porque no tendrá que disputar ninguno partido desde el encuentro de ida que se disputó la semana pasada en Vigo, y que terminó con empate 0-0. El Alavés quería disputar en otra fecha el partido de ida, que se juega en Vitoria, para que "ambos equipos afronten el encuentro en igualdad de condiciones". Su petición no fue aceptada.

La Liga defendió todas las decisiones tomadas en relación con el partido en Vigo, señalando que se basaban en peticiones de las autoridades locales y pensando en la seguridad de jugadores y público.

"Abel Caballero dijo que no se podía jugar el partido y dio sus motivos", dijo el presidente de la Liga, Javier Tebas, al diario deportivo As. "Quien tenga dudas sobre la decisión del alcalde puede demandarle".

El partido entre el Celta y el Real Madrid no fue el único suspendido por el mal tiempo en el norte de España. El juego entre el Deportivo de La Coruña y el Real Betis también se suspendió por los daños causados por el viento en Riazor, el estadio del Deportivo.

No se ha fijado fecha para repetir los partidos.

"El calendario está apretadísimo", dijo Tebas. "Pero no es un problema insoluble".