MINELLI ATAYDE
29 de julio de 2016 / 12:29 a.m.

Argentina se le puso difícil a México, se plantó con aplomo y frenó cualquier intento del Tri Sub 23 de hacerle daño, y al final, en un encuentro sumamente rocoso, de mucho choque y brusco por el lado de los argentinos, se pactó un empate a cero.

El conjunto azteca fue superior en varios lapsos, intentó destrozar la cadena que colocó el rival en su área aunque no lo consiguió, le faltó fuerza en el último cuarto de la cancha, no supo concretar lo que se le presentó, más allá de lo agresivo que siempre entró el cuadro pampero.

Pero el duelo también tuvo instantes de sosiego, de poco empuje hacia el ataque.

Raúl Gutiérrez colocó a las piezas que, seguramente, utilizará para su debut frente a Alemania en el torneo a celebrarse en Brasil. Con Alfredo Talavera en la puerta, ya repuesto de la lesión que lo aquejó. Carlos Salcedo y César Montes en la central; José Abella como lateral por derecha, del otro lado Jorge Torres Nilo. Víctor Guzmán y Erick Gutiérrez en la contención. Carlos Cisneros como extremo por derecha, Hirving Lozano por izquierda. Oribe Peralta en punta y Rodolfo Pizarro atrás de él.

El duelo comenzó con dos equipos bien plantados en su zona, sin arriesgar mucho y midiendo lo que podía presentar su rival.

México fue el primero que intentó salir de su zona de confort, tocando bien desde el fondo, con claridad en el mediocampo, pero hasta ahí, les faltaban los últimos pasos, y claro, los disparos a portería.

Hirving Lozano fue el que más intento dar profundidad, pero cada vez que trató burlar, fue frenado con falta. Incluso, una fue muy aparatosa apenas en los primeros minutos cuando Giannetti se barrió sobre él.

Hasta esos minutos, la única de peligro la generó Argentina, Jonathan Calleri llegó con la zurda, pero voló el esférico. De ahí en fuera, no había muchas emociones.

Minutos después, los visitantes volvieron a intimidar, pero Carlos Salcedo se barrió muy bien para alejar el peligro. De igual manera, un tiro de Cristián Espinoza también pasó cerca de la portería que defendía Alfredo Talavera.

El Tricolor no aparecía, le costaba trabajo atravesar mediacancha, pues los pamperos estaban muy bien parados. Cuando los de verde lograban abrirse camino hacia el frente, se encontraban con una pierna blanca que les impedía meterle el veneno necesario a sus arribos.

Lozano era el que recorría su banda izquierda, pero a la buena o con falta lo secaban Lautaro Giannetti o Lisandro Magallán. Fue hasta que intentó una jugada por el centro que logró romper esa barrera, pero el portero le impidió que llegara a más.

Entonces, lo intentó Cisneros con un disparo desde afuera de la media luna, que no pasó a mayores. Para la segunda mitad, el entrenador Gutiérrez modificó. Puso a Michel Pérez en la contención, sacó a Guzmán

Mandó a Pizarro en el mediocampo por derecha en el lugar de Cisneros y Marco Bueno acompañó en el ataque a Peralta.

El son era el mismo, con la albiceleste plantada con solidez, muy brusca, y el Tri intentando con Pizarro y Lozano por los costados, y sin el ataque necesario para abrir el marcador.

Después de algunos instantes de lucha en el mediocampo, el cuadro azteca buscó de nueva cuenta irse al frente, pero ni los trazos largos ni los pases al espacio surtían efecto ante el muro que tenían enfrente.

Los visitantes también buscaron atacar, pero tampoco encontraban la fórmula adecuada, algunas veces porque México se lo impedía, y otras porque sus remates no eran nada certeros.

En una de esas, los locales metieron el balón a la portería, pero el árbitro anuló de manera errónea el gol. Tras un minuto, de nueva cuenta crearon peligro, pues Jorge Torres Nilo se incorporó y sacó un cabezazo que fue a las manos del portero Gerónimo Rulli.

El Potro hizo más cambios, Alfonso González ingresó por Lozano en busca de darle descanso al Chucky, al que le metieron duro la pierna, y claro también quería buscar el gol que tanto se le había negado.

Luego ingresó Erick Torres en lugar de Peralta, pero nada más se pudo hacer. México ante un rival fuerte no logró meterla, pese a que se le presentaron oportunidades, y se quedó con un empate sin goles.