redacción | @mmdeportesmx
31 de octubre de 2016 / 04:35 p.m.

Los futbolistas entrenan y reciben indicaciones de sus técnicos durante toda la semana para estar lo más preparados para disputar un partido los fines de semana, pero en ocasiones prefieren dejarse llevar por rituales o supersticiones que “creen” que los ayudan a obtener buenos resultados.

Entrar al campo con el pie derecho, no tocar ni ver el trofeo a disputar antes del partido, son algunos de los rituales más comunes entre los futbolistas, pero en esta ocasión en MULTIMEDIOS DEPORTES te presentamos algunos rituales que figuran como los más extraños en los últimos tiempos.

Las necesidades fisiológicas o ir al baño

El mítico portero argentino Sergio Goycochea tiene algo en común con los ingleses John Terry y el también guardameta retirado David James, tener rituales relacionados con orinar.

Lo de Goycochea inicio como coincidencia, en un partido del Mundial de Italia 90, cuando Argentina buscaba avanzar en la Copa del Mundo y se enfrentaban a Yugoslavia, partido que se definió desde los once pasos pero lo curioso ocurrió antes de los lanzamientos, el guardameta había bebido mucho líquido durante el partido, por lo que su necesidad de orinar eran fuertes pero al no tener tiempo de ir al vestidor lo hizo sobre el terreno de juego. Posteriormente la albiceleste avanzó.

Luego Argentina se enfrentó en las semifinales al país anfitrión y ‘Goyco’ volvió a dejar su 'firma' en el campo, en un duelo que también se definió en penales a favor de la albiceleste.

Por otra parte, David James antes de los partidos se dirigía a los baños, pero no sólo para hacer de sus necesidades sino como parte de una cábala singular: escupir en la pared.

Mientras que el capitán del Chelsea ha utilizado el mismo orinal en el ala derecha del Stamford Bridge en los últimos años, pero John Terry va más allá, pues escucha las mismas canciones de Usher, estaciona su automóvil en el mismo sitio, se sienta en el mismo lugar en el autobús y además utiliza siempre las mismas espinilleras.

El beso de la suerte

Algunos guardametas también realizan sus rituales, pero Artyom Rebrov, portero del Spartak de Moscú, besaba los postes antes de cada partido; además, hablaba con ellos.

A otro que les dio resultado el andar de “besucones” fue a Lauren Blanc y Fabian Barthez ya que durante el Mundial de Francia 1998, Blanc besaba la calva del guardameta galo, en esa misma Copa del Mundo, en el vestidor galo siempre sonaba la canción de Gloria Gaynor, ‘I Will Survive’ (además, claro, del talento de Zinedine Zidane para levantar el trofeo al final del torneo).

La hiperactividad de Jamie Vardy

Muchos se preguntaron cuál fue la clave del éxito del gran desempeño del atacante inglés en la pasada temporada en la Premier League que ayudó a Vardy a batir el récord de más partidos consecutivos anotando, además de guiar al Leicester City a alzar el campeonato; la respuesta está en su autobiografía.

Vardy reveló que su fórmula es el beber media botella de bebida energética la noche anterior a un partido, así como ingerir tres latas y un café doble expreso poco antes del saque inicial.

El último en entrar

A Kolo Touré le gusta ser el último jugador en ingresar al terreno de juego y lo hace a cualquier costo, aunque en ocasiones perjudique a su equipo.

Cuando jugaba para el Arsenal, en duelo de la Liga de Campeones en 2009 se hizo acreedor de una tarjeta de amonestación por ingresar al terreno de juego sin autorización cuando el partido ya se había reanudado y esto porque su compañero William Gallas era atendido a causa de unas molestias después del medio tiempo, por lo que los Gunners, los primeros minutos de la parte complementaría lo hicieron con nueve hombres.

Contra maleficios

Considerado como uno de los jugadores más prometedores, el futbolista rumano Adrian Mutu fue también famoso por poner algunas hojas de albahaca en sus calcetines previo a los partidos; además, cuenta la leyenda que el ex delantero del Chelsea fue advertido por un grupo de brujas que su carrera estaba siendo destruida por el maleficio lanzado por una de sus antiguas novias, pero Mutu no hizo mucho caso a esto ya que según él, el usar su ropa interior al revés lo protegía de los maleficios.

Desafortunadamente para el rumano y coincidencia o no, la carrera de Mutu nunca volvió a ser la misma, incluso tuvo que cumplir una suspensión de nueve meses sin poder disputar un partido de futbol.

El “sacrificio”

En el 2008 la directiva del Midland Portland Cement, de Zimbabue, decidió llevar a sus jugadores a bañarse al río Zambezi para “alejar a los malos espíritus”. Lo que no tomaron en cuenta fue que las aguas del río estaba habitada por hipopótamos y cocodrilos y según informó la prensa local 16 jugadores entraron, pero sólo 15 regresaron a la orilla, por lo que se piensa que el futbolista que faltó se ahogó o se lo comieron.