EFE
30 de noviembre de 2016 / 01:16 p.m.

El piloto del avión de la compañía Lamia, de matricula boliviana, en el que viajaba el club brasileño Chapecoense reportó a la torre de control del aeropuerto de Medellín una "falla eléctrica total" y una escasez de combustible antes de estrellarse, según una grabación divulgada hoy.

"Señorita, Lamia 933 está en falla total, falla eléctrica total, sin combustible", afirma una voz que se identifica como el piloto de la aeronave accidentada el lunes por la noche.

Enseguida la torre de control del aeropuerto internacional José María Córdova le dice que tiene "pista libre", según la grabación.

"Pista libre y esperando lluvia sobre la superficie Lamia 933, bomberos alertados", responde la controladora aérea.

Poco antes, el piloto había solicitado "prioridad para la aproximación" y le pide en varias ocasiones que le indique "vectores la pista", es decir orientaciones para aproximarse lo más rápido posible al aeropuerto.

Al inicio de la grabación se escucha como la controladora de turno estaba dando prioridad a otra nave de la aerolínea Viva Colombia que tenía un problema por "una fuga".

Cuando el piloto de la aeronave de Lamia informó de la gravedad de su situación, la controladora desvió a otros dos aviones comerciales que estaban aproximándose al aeropuerto para que pudiera aterrizar el avión del Chapecoense.

"Emergencia de combustible señorita, por eso le pido de una vez curso final", le dice el piloto.

Pilotos colombianos que a esa hora volaban hacia Medellín y escucharon en sus frecuencias de radio la conversación, relataron que efectivamente el capitán del avión de Lamia informó a la torre de problemas eléctricos y de combustible.

Poco antes de perder el contacto, la controladora le dice que no tiene la altitud necesaria, a lo que el piloto dice que se encuentra a 9.000 pies.

Según expertos consultados por varios medios colombianos, esa altitud es insuficiente para pasar el Cerro Gordo, cercano al aeropuerto y contra el que se estrelló finalmente la aeronave, apenas a 17 kilómetros de la pista.

Un piloto de Avianca señaló a Caracol Radio, emisora que no lo identificó, que había otros tres aviones aproximándose al aeropuerto José María Córdova en el momento del accidente.

"Estaban el avión de Viva Colombia, uno de Avianca, que venía a más altura, y el de Lamia que se estrelló. El de Lamia llegó con el límite de gasolina y no tenía para mitigar ninguna demora. Cuando el avión de Viva Colombia declaró la emergencia, a todos los aviones que veníamos entrando al Rionegro nos pusieron a dar vueltas sobre una radioayuda", manifestó el piloto, según relato del director del programa Darío Arizmendi.

Las versiones indican que al avión que transportaba al Chapecoense le pidieron mantenerse a 21.000 pies de altura, al de Avianca a 19.000 pies y a otro de la compañía LAN a 14.000 pies.

"El piloto del avión del Chapecoense le preguntó al controlador aéreo si iba a tener mucha demora para aterrizar y a los dos o tres minutos pidió prioridad porque tenía problemas de combustible. Sin embargo, como había dos aviones abajo de él, tenía el turno número tres para aterrizar", dijo el piloto citado por Caracol.

Acto seguido, agrega el relato, el piloto de Lamia "empezó a hablar desesperado diciendo que "'por favor' lo dejaran aterrizar y comenzó a descender".

"El controlador nos sacó a nosotros y al avión de LAN de la trayectoria para que pudiera pasar. Luego dijo que tenía falla total eléctrica porque al acabarse el combustible se le apagaron los motores y el avión quedó a oscuras", añade.

En el análisis hecho por el piloto de Avianca, este concluye que su colega de Lamia "reportó falla eléctrica total pero no había pedido antes la declaratoria de emergencia para que le dieran prioridad absoluta".

Sobre las posibles razones para no seguir el protocolo aéreo, el experto indicó que es probable que haya sido "porque quedaba marcado en su hoja de vida, le cobraban una multa de 25.000 dólares y a la compañía la sancionaban también" por no volar con suficiente combustible.

A bordo del avión viajaban 77 personas entre futbolistas, directivos, periodistas y miembros de la tripulación, de las cuales se salvaron seis que están ingresados en hospitales de Medellín y localidades vecinas