AGENCIAS
18 de mayo de 2015 / 11:58 a.m.

El Barcelona ha conquistado en el Vicente Calderón con su victoria ante el Atlético de Madrid (0-1) su vigésimo tercer título liguero, el séptimo en los últimos once años, en los que ha dominado el campeonato liguero con cuatro entrenadores y tres presidentes diferentes.

Los azulgranas han cimentado el título en una espectacular segunda vuelta de la competición, en la que apenas han dejado escapar puntos. El momento de inflexión de la temporada se produjo tras la derrota en Anoeta ante la Real Sociedad (1-0, gol en propia puerta de Jordi Alba).

En los últimos cuatro meses, el Barça solo ha cedido en Liga un empate en Sevilla (2-2) y una derrota en casa ante el Málaga (0-1). Por el camino, el equipo ha ido creciendo prácticamente partido a partido, gracias a la magnífica aportación de su trío de delanteros.

Entre Leo Messi, Neymar Jr. y Luis Suárez han marcado 115 goles en total, de ellos 79 en la Liga. Messi ha anotado 41, Neymar 22 y Suárez 16.

Pero no todo ha sido un camino de rosas para los azulgranas. Los de Luis Enrique dominaron el campeonato hasta la jornada 9. Entonces, el Barça perdió en casa ante el Celta de Vigo (0-1) y cayó hasta la cuarta plaza.

El detonante de todo no se produjo entonces, sino en Anoeta. Después de las vacaciones de Navidad, Leo Messi, con permiso del entrenador, se incorporó más tarde que el resto, pero Luis Enrique no lo puso de salida ante la Real Sociedad.

Perdió el Barça, una derrota no trascendente, porque en esa misma jornada (17) también cayó el Real Madrid en Valencia (2-1), pero se inició un efecto dominó que parecía no tener fin.

Trascendió que Luis Enrique y Leo Messi apenas se hablaban y su relación estaba muy deteriorada, el presidente Josep Maria Bartomeu decidió destituir al director técnico, Andoni Zubizarreta, aduciendo "falta de confianza" y posteriormente decidió convocar elecciones para el próximo verano.

Bartomeu habló aquellos días con Messi y con el padre del jugador; también con Luis Enrique. No trascendió nada de aquellas conversaciones. A partir de entonces, Messi ha jugado todos los partidos menos uno -de Copa- y el equipo se ha disparado.

A todo ello se le suma la preparación física del equipo, espectacular en esta segunda parte de la temporada, en la que el Barça se ha mostrado muy superior al resto y no ha sufrido apenas lesiones.

El Barça recuperó el liderato a principios de marzo. El Real Madrid sumó un punto en dos partidos, empató en casa ante el Villarreal (1-1) y perdió en San Mamés (1-0). El Barça ganó en Granada (1-3) y al Rayo en el Camp Nou (6-1) para darle la vuelta a la situación.

El 22 de marzo, en la vigésima octava jornada, la Liga se jugaba en el Camp Nou entre los dos aspirantes. Ganó el Barça por 2-1 y el Barça se mantuvo en cabeza. El único tropiezo de los de Luis Enrique hasta finales de temporada fue en Sevilla (2-2, jornada 31).

Un empate del Real Madrid en casa ante el Valencia (2-2) lo dejó todo en manos del FC Barcelona, que a dos partidos para el final del Campeonato acumulaba cuatro puntos de ventaja.

El título conquistado por el Barcelona es el 23 liguero de su historia (1928-29, 1944-45, 1947-48, 1948-49, 1951-52, 1952-53, 1958-59, 1959-60, 1973-74, 1984-85, 1990-91, 1991-92, 1992-93, 1993-94, 1997-98, 1998-99, 2004-05, 2005-06, 2008-09, 2009-10, 2010-11, 2012-13 y 2014-15).

Los barcelonistas acumulan sus títulos en los últimos años, en los que se han convertido en los grandes dominadores del campeonato.

En pocos días, el equipo catalán se juega la posibilidad de ganar el título de la Copa del Rey (30 de mayo, Camp Nou ante el Athlétic Club) y también el de la Liga de Campeones (6 de junio, Berlín frente al Juventus de Turín).