CORTESÍA: LA AFICIÓN
26 de febrero de 2016 / 08:57 a.m.

Gianni Infantino, Salman Bin Ibrahim Al Jalifa, Ali Bin Al Hussein, Jerome Champagne y Tokyo Sexwale, son los nombres en la tómbola para la elección del nuevo presidente de la FIFA, puesto que dejó Joseph Blatter, suspendido seis años de toda actividad con el futbol tras un escándalo de corrupción.

Promesas de los candidatos más intereses de la federaciones, ecuación simple, en palabras, para ganar esa onza, válida para un mandato en el máximo organismo del balompié.

INFANTINO, 'CUATE' DEL BALÓN

El secretario general de la UEFA, por el momento, tiene el visto bueno en la cúpula del futbol. Se espera que 50 de las 53 federaciones europeas le ofrezcan su voto; además, cuenta con el espaldarazo de entidades sudamericanas (Conmebol, Confederación Sudamericana de Futbol) y Concacaf (Confederación de Futbol de Norte, Centroamérica y el Caribe); es decir, con la eventual mayoría de África (54 federaciones), sería el nuevo mandamás desde Zúrich.

Durante su intervención en el Congreso extraordinario de la Concacaf, Infantino mostró un balón con una mano: "Lo más importante es esto. Hay que poner el futbol en el centro de todo. Queremos ayudarlos, estar a su servicio. Ustedes son la FIFA".

Su estandarte, además, se fundamenta en la promesa de aumentar el dinero destinado al desarrollo de la disciplina.

SALMAN, ANTICORRUPCIÓN PROBADA

El jeque, en días pasados, recibió un guiño de las federaciones africanas, que ya emitieron una recomendación para elegirlo; además, la Confederación Asiática, de la que es presidente, lo elegiría en bloque; aunque en Oceanía, con 11 votos vitales, donde aún no ha existido pronunciamiento por uno u otro candidato, tendría mano sobre Infantino.

"En los momentos de crisis hace falta gente sin mancha. Debemos hacer en el mundo lo que hicimos en Asia", credencial que seduciría a la indecisa Oceanía, recordatorio de Salman, quien apagó la crisis de corrupción que sacudía a su entidad cuando asumió la presidencia en 2013.

HUSSEIN, PROMESAS...

En la elección de 2015, cuando compitió con Joseph Blatter, recibió en una primera ronda 73 votos para ocupar el cargo; sin embargo, declinó a favor del sancionado 'Sepp', quien en ese momento fue reelegido. La federación iraquí, de Malta, de Egipto y Liberia, si no ocurre algún contratiempo, ofrecerán, como hace un año, su voto al príncipe jordano.

En días pasados, Ali Bin, durante sus promesas de campaña, sacó a relucir el nombre del ex presidente de México Ernesto Zedillo quien, junto con el ex secretario general de la ONU, Kofi Annan; la ex directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos, Catherine Bertini, y el ex director ejecutivo de la Premier League, Rick Parry, sería partícipe de un Grupo de Vigilancia, que se encargaría del análisis de las finanzas de la entidad por su "integridad, conocimiento acerca de gobernabilidad, diplomacia y deporte".

CHAMPAGNE, ¡SALUD!

Una de las promesas de campaña del francés a destacar es su intención de ubicar a la FIFA bajo el precepto de "organización internacional" sometida a los estándares de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) en materia de lucha contra la corrupción; además, la entidad estaría sujeta a la autoridad del Código penal suizo.

Sin embargo, ninguna confederación ha hecho público su apoyo para Jérôme, de quien se espera el retiro de su candidatura a última hora.

Previamente, Champagne había lamentado, irónicamente, no haber tenido "un jet privado para visitar a todos", en alusión al mayor número de recursos económicos de las campañas de los otros candidatos.

SEXWALE, UNA OPCIÓN SIN OPCIÓN

Al igual que Champagne, se espera que el sudafricano retire su candidatura a la presidencia de FIFA; sin embargo, durante su campaña, dos de sus propuestas a considerar fueron:

-La posibilidad de incluir publicidad en las camisetas de las selecciones nacionales; "hay espacio para un patrocinador principal que puede aportar millones a las Federaciones".

- Cero tolerancia para el racismo y el comercio de niños en el futbol.

¿CÓMO SERÁ LA ELECCIÓN?

El nuevo presidente necesitará una mayoría de dos tercios en la primera ronda de votación para poder alzarse con la victoria. De no alcanzarse esa mayoría, en las siguientes rondas bastará con una mayoría simple.

La FIFA se compone de 209 federaciones y cada una tiene un voto. Kuwait e Indonesia están suspendidas, por lo que no podrían participar, aunque el congreso tiene la posibilidad de habilitarlas. En el caso de que todas ejerzan su voto, la mayoría de dos tercios se alcanzaría con 140 (si sólo son 207 se necesitarían 138). La mayoría simple está en 105 (o en 104).

Si ningún candidato saliera victorioso de la primera ronda, el que menos votos haya obtenido queda eliminado de la carrera presidencial en la siguiente y, a partir de entonces, sólo se necesita la mayoría simple. Este mecanismo se repite hasta que sólo queden dos candidatos.

La normativa estipula que la votación será secreta; incluso, cuando solo hubiera un candidato a la presidencia. De ser éste el caso, bastaría con una mayoría simple.

Cada candidato dispondrá de 15 minutos antes de las elecciones para presentar su programa delante del congreso.

Los candidatos, siguiendo la normativa, presentaron cartas de apoyo de cinco federaciones miembro de la FIFA y acreditaron que tuvieron un rol activo en el futbol durante dos de los últimos cinco años.