AGENCIAS
6 de abril de 2016 / 03:53 p.m.

Los proyectos multimillonarios del París Saint-Germain y del Manchester City firmaron tablas (2-2) en un vibrante partido de cuartos de final de la Liga de Campeones que se resolverá en Inglaterra con cierta ventaja para el equipo británico, que marcó dos goles en su visita al Parque de los Príncipes.

Un botín excesivo para los de Manuel Pellegrini, que fueron inferiores en el terreno de juego a los locales pero se mostraron muy eficientes de cara al gol.

Todo lo contrario que el PSG que, a imagen y semejanza de su estrella, el sueco Zlatan Ibrahimovic, perdonó más de la cuenta y puede lamentarlo en su enésimo intento de superar su techo de los cuartos de final de la Liga de Campeones.

La vuelta la jugarán los franceses sin dos de sus figuras clave, el defensa David Luiz y el centrocampista Blaise Matuidi, que vieron una tarjeta amarilla.

De Bruyne fue el único que dejó su huella, con el primer tanto del partido, mientras que Ibrahimovic falló un penalti, un par de claras ocasiones y solo marcó merced a un regalo de la defensa inglesa. El Parque de los Príncipes vio al sueco de las grandes ocasiones, es decir, el que falla en las citas de vital importancia.

Fueron Rabiot, titular por la ausencia del lesionado Marco Verratti, y Fernandinho quienes lograron los dos goles decisivos.

La pena máxima fue lanzada por Ibrahimovic y detenida por Hurt, que ha parado los tres últimos penaltis que le han lanzado en la Liga de Campeones.

Era el aviso de lo que llegó en el 38, cuando Matuidi perdió un balón inocente en el centro del campo y Fernandinho y Fernando, en rápida combinación, lo convirtieron en una jugada peligrosa, con ayuda de un resbalón de David Luiz que permitió a De Bruyne batir de tiro cruzado a Trapp.

El Parque de los Príncipes se temió lo peor, aunque el susto fue de corta duración, porque tres minutos más tarde Fernando cometió la torpeza del día, un mal control en su área que dejó franco el balón para que Ibrahimovic enmendara sus errores. El sueco solo tuvo que empujar el esférico a las mallas para conseguir su quinto tanto en los últimos cinco partidos europeos.

Pero el gol llegó en un balón parado, un córner sacado desde la izquierda por el "fideo", cabeceado en el primer palo por el "matador" uruguayo y desviado de nuevo por Hurt, aunque en esta ocasión a los pies de Rabiot, que lo aprovechó para lograr su tercera diana en Europa.

Cantaba ya la grada la victoria y celebraba una remontada que parecía merecida, pero que Fernandinho aguó en el minuto 72, cuando aprovechó un mal despeje de Aurier -que volvía al equipo tras meses suspendido por haber insultado a sus compañeros- a un centro de Jesús Navas para lograr el empate.

Ya no tuvo poder de reacción el PSG, ante un City que se frotaba las manos con el resultado obtenido, mucho más de lo que el partido pareció augurarle y de lo que los prolegómenos le prometían.