25 de febrero de 2013 / 03:15 p.m.

Hoy en día los hijos están informados de todos los acontecimientos mundiales, ya que tienen más oportunidades de hacerlo que nosotros a su edad.

A través de la televisión, el cable, el internet, antenas de satélite, teléfonos celulares, etc., ponen al mundo al alcance de sus manos.

Hay muchos programas de televisión que son recreativos o informativos, les son útiles porque despiertan su curiosidad, la imaginación además de ser divertidos y entretenidos. Otros programas les ayudan a afirmar sus valores, como el ayudar al prójimo, ser respetuoso con los demás y llevarse bien con todos. También hay películas y programas o juegos de internet donde les brindan a los niños mensajes positivos y les permiten desarrollar diversas destrezas.

Pero desafortunadamente esos programas son cada día más escasos, y la influencia de éstos hacia nuestros hijos es cada día mayor. Entonces ¿permito o no a mi hijo pasar tiempo frente al televisor o la computadora?

Ante este dilema ¿Apagar la televisión es la mejor opción? ¿Es mí deber limitar su tiempo o elegir los programas y juegos que debe ver mi hijo?

Primero debemos tener claro que el ver televisión, es un privilegio que los hijos deben de ganarse y los padres deben de decidir sobre todo a los pequeños lo que deben de ver, las horas más convenientes y el tiempo que se debe de emplear en ello. Lógicamente entre más grande el hijo, más tiempo podrá dedicar a este privilegio. Recuerde que entre menos tiempo se le permita al niño o adolescente ver televisión, elegirá mejor lo que verá en él.

Cuando es excesivo el tiempo que dedica el hijo a la televisión o la computadora puede sustituirlo con otras actividades, tales como salidas a parques, zoológicos, museos, visitas familiares, amigos clubes de deportes etc. Manténganles siempre ocupados, con actividades recreativas o labores domésticas como recoger basura, limpiar el cuarto, arreglar el jardín etc. de otra manera, sin obligaciones el tiempo libre será dedicado al mal uso de televisión y computadora.

Cuando el adolescente necesite la computadora para realizar la tarea y es terminada en tiempo, permítale jugar o navegar en páginas interesantes durante un rato. Recuerde el privilegio de ver televisión y manejar computadora vienen siempre después de cumplir sus deberes escolares y del hogar.

Analice siempre con sus hijos el contenido del programa que está viendo, haga preguntas como: ¿Lo que eligió el protagonista es lo correcto? ¿Tú que hubieras elegido? ¿Por qué? ¿Es posible mostrar tal o cual conducta sin recibir una consecuencia? ¿El problema presentado se resolvió de la mejor manera? ¿El lenguaje utilizado es el apropiado? ¿Las relaciones entre los protagonistas es la adecuada? etc. Así mismo pregúntese usted como padre de familia: El mensaje expuesto en este programa, ¿es el que yo practico o quiero enseñar a mi familia? ¿Brinda a mis hijos una diversión sana?

Animemos a los pequeños a elegir programas divertidos, entretenidos y con mensajes positivos. Muéstrele algunas opciones, enséñele a leer reseñas de los programas que las provean, a entender los contenidos de las páginas de internet y decidir por sí mimos las mejores opciones.

En la medida de lo posible, siéntese con su hijo a ver la televisión indíquele la diferencia entre lo que el programa vende o lo que se practica en él y lo que en la vida real sucede. Sea claro al mostrar el dolor que causa la violencia, las drogas y el alcohol y que sin embargo en los programas son heroicos los personajes violentos.

Sobre todo recuerde, el ejemplo es primordial, lo que usted ve, alimentará su mente y eso es lo que enseñará a su hijo. La televisión, el internet, la tecnología en general es una herramienta muy útil al ser humano, solo es cuestión de aprender a usarla y no que ella nos use a nosotros.

Miriam Benítez González