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25 de junio de 2015 / 10:55 p.m.

Paolo Guerrero, con tres goles, condujo a Perú a las semifinales de la Copa América (1-3), por segunda vez consecutiva, a expensas de una Bolivia con poco fuelle, y chocará el próximo lunes contra Chile por un cupo en la gran final.

Guerrero, el máximo goleador de la Copa América de 2011, todavía no había visto puerta en la presente edición y hoy lo hizo por partida triple en una cita importantísima, que sirve para elevar las acciones de un conjunto peruano que, antes del torneo, tenía pocas ambiciones y ya se ha metido entre los cuatro mejores.

El delantero de 31 años mostró las cualidades por las que le acaba de contratar el Flamengo brasileño, su instinto de gol, su espíritu de lucha, su frialdad ante la zaga rival y un incontestable perfil de matador.

La mejor noche de Guerrero fue demasiado para una selección boliviana que estuvo muy dispersa y que se despidió de la Copa América con su mejor clasificación desde 1997, pero encajando dos goleadas en sus dos últimos partidos, un 5-0 ante Chile y los tres tantos de hoy, sólo matizados por un penalti convertido por Marcelo Martins Moreno en el minuto 83.

El primer tanto de Guerrero llegó a los 19 minutos, en un remate de cabeza del dorsal '9' con el que enganchó un centro desde la izquierda servido por Juan Manuel Vargas.

Apenas tres minutos después, Guerrero prácticamente liquidó el partido en un mano a mano con Romel Quiñónez, después de haber recibido una gran asistencia de Christian Cueva, y en la segunda parte, el ariete aprovechó un grave error de la zaga boliviana para firmar el tercero.

La goleada peruanos fue corolario del claro dominio que ejerció el equipo inca, que casi siempre llevó la iniciativa gracias a la labor de Cueva para encontrar espacios y la colaboración de Guerrero y Farfán en punta.

En los primeros minutos del partido, la presión peruana se tradujo en cinco saques de esquina casi consecutivos que fueron premonitorios de el aluvión que le esperaba a la Verde.

Los dos goles casi consecutivos de Perú minaron la moral de Bolivia demasiado pronto y el equipo altiplánico casi se va goleado antes del descanso, pues Perú también estrelló dos remates en el poste en sendos remates de Farfán, uno a balón parado y otro a pase de Guerrero.

Bolivia, blanda en defensa, tampoco conseguía evolucionar en ataque y sólo Leonel Morales, muy abierto por la banda izquierda, y el ariete Marcelo Martins, creaban algún trabajo para la retaguardia del equipo dirigido por Ricardo Gareca.

El seleccionador boliviano, Mauricio Soria, echó el resto en el descanso con un doble cambio ofensivo, que le sirvió a la Verde para arrimarse un poco más al campo contrario, pero sin claridad, y también contribuyó a que Perú se encontrase con más espacios en el área opuesta.

En una de las llegadas más claras de Bolivia, una internada en el área de Martin Smedberg a mediados de la segunda parte, el equipo Verde reclamó un posible penalti del portero Pedro Gallese.

Ese esfuerzo sería inútil pues a continuación, Guerrero estableció el tercer tanto de la noche al robar un balón perdido de forma infantil por Danny Bejarano.

A siete minutos del final Bolivia obtuvo el premio de maquillar el resultado en un claro penalti que convirtió Martins con un remate por el centro y en los instantes finales, a Yordy Reyna se le escapó el cuarto por centímetros.

El partido concluyó con una discusión entre los bolivianos y los peruanos.