AGENCIAS | VIDEO: CORTESÍA YOUTUBE
20 de abril de 2016 / 03:04 p.m.

El uruguayo Luis Suárez ha empezado a tapar el bache en que se había metido el Barcelona con una actuación decisiva ante el Deportivo en el estadio de Riazor, donde aportó un póker de goles y tres asistencias a su equipo, que ha vuelto a la senda del triunfo (0-8).

Suárez exhibió pillería, resolución y visión de juego en el estadio de Riazor para calmar las aguas que bajaban revueltas en el conjunto azulgrana y participar en siete de los ocho goles del partido.

El delantero uruguayo calibró la puntería con un remate a la derecha del portero del Deportivo en los primeros minutos y estrenó su cuenta a los once en un saque de esquina en el que se deshizo del brasileño Sidnei, mucho más fuerte que él, con un empujón que no vio el árbitro y después definió a placer.

El costarricense Celso Borges perdonó dos goles del Deportivo que habrían dado la vuelta al marcador y Suárez volvió a aparecer a los 24 minutos para recoger en el área una asistencia del argentino Lionel Messi tras un gran desmarque y anotar el segundo.

Antes del descanso, el uruguayo buscó el lucimiento personal con una chilena que se marchó fuera y perdonó el tercero al enganchar mal un centro del brasileño Dani Alves.

No sentenció entonces, pero en el regreso al césped tras el paso por vestuarios, Suárez finiquitó el encuentro con una asistencia a Rakitic a los 47 minutos y su tercer gol de la noche, cuarto del Barcelona, en el 53 a pase de Messi.

El internacional charrúa todavía tuvo tiempo para completar el póker a los 64 minutos, de nuevo a pase Leo Messi, y dar otras dos asistencias, una al argentino y otra a Neymar.

Con los cuatro tantos que le endosó al Deportivo para empezar a cerrar la herida del Barcelona, Suárez, que no marcaba en Liga desde el 6 de marzo, se va a los 30 goles esta temporada en el torneo de la regularidad, en el que ha dado, además, 19 asistencias en 31 encuentros disputados.