JOSE LUIS GARZA | @JLGARZA1
10 de marzo de 2017 / 10:24 p.m.

Luego de la medida que el gremio arbitral ha tomado de no pitar la jornada 10 al estar en desacuerdo con las sanciones a los jugadores Enrique Triverio de Toluca y Pablo Aguilar del América por las agresiones a silbantes a media semana, el ex nazareno Gilberto Alcalá reconoció que es una situación compleja y difícil de manejar y que ahora se tendrá que ver que reacción tendrá la Federación Mexicana de Futbol.

En entrevista telefónica Alcalá aclaró que los árbitros mexicanos, enviaron una carta para pedir que se una agresión a un silbante, según reglamento, es de un año mínimo.

"Los árbitros habían puesto una carta a la Comisión de arbitraje diciendo que no iban a admitir o estar satisfechos si la Comisión no se iba al reglamento porque ellos no estaban pidiendo una sanción mayor a la que dice el reglamento, el reglamento dice que cuando un oficial es agredido por un jugador se tiene que ir suspendido un año mínimo hacia más y entonces lo que se dice es, si el arbitro puso o tipificó la agresión pues nada más que se haga cumplir el reglamento no 10 años ni de por vida, que se vaya castigado lo que dice el reglamento", señaló Alcalá Pineda.

El ex silbante advirtió las medidas que pudiera tomar la Federación ante la determinación de los silbantes.

"Hoy vamos a ver que va a pasar con la Federación, que medidas va a tomar la federación, puede llegar ahora y decir -ustedes cuatro estaban para arbitrar, no lo hicieron, son dados de baja.

"Y mañana previo a los partidos de las 5 y luego a las 7 deben llegar con ellos (árbitros) y decir -quien no silbe esta dado de baja- y vamos a ver si los árbitros tienen esas agallas de decir -sí, usted me da de baja pero yo no arbitro-", explicó Pineda quien agregó.

"Tal vez puedan usar esquiroles para cumplir con la jornada, o buscar otros silbantes tal vez del extranjero o escuelas de arbitraje que hay varias que pueden usar pero habrá que esperar que decisión se tomará".

El siguiente paso, según Alcalá Pineda, será muy complicado pues a estas alturas no es fácil ceder pues por un lado la Comisión ya dio una sanción y no se vería bien cambiarla y por el otro lado los silbantes no pueden dar marcha atrás a su decisión de parar.