HIGINO ROBLES LEÓN | @cortesía: la afición
28 de julio de 2016 / 05:42 p.m.

Previo al arranque del torneo, el entorno cuestionaba la falta de llegada de un fichaje bomba en América, la directiva argumentó que no se necesitaba un jugador de cromo, sino un obrero, apostaron por tres incorporaciones, una por línea: Bruno Valdez para fortalecer la defensa, Renato Ibarra en la zona de volantes y Silvio Romero para potenciar el ataque.

Con cuatro partidos jugados en dos semanas (dos de Liga y dos de Copa) las Águilas de Nacho Ambriz se han mostrado como un equipo resolutivo en ataque y solvente en defensa, han marcado 12 goles y apenas han permitido un par.

Son la segunda mejor ofensiva de la Liga con cinco goles y la mejor en la Copa con siete. Números que demuestran que el conjunto de Coapa ya era un grupo con buen pedigrí y se fortaleció en puntos clave. Los goles se los han repartido por líneas, cada zona ha tenido su aporte, aunado a que los automatismos se van afianzando.

Pero son los jugadores de ataque los que han demostrado su punch. Oribe Peralta, quien se ha ausentado de Coapa para participar en los Juegos Olímpicos, es el mejor anotador en la Liga con tres anotaciones, mientras que en la Copa se han dividido los caramelos. Darwin Quintero fue el encargado de abrir la cuota goleadora en el semestre, un tiro con la derecha que fue desviado por un defensa de Chiapas inauguró el torneo del Centenario

. En la Copa lo hizo Osvaldo Martínez, el mediocampista que no pudo jugar los dos primeros partidos de Liga por una suspensión, demostró en el torneo copero que mantiene el pulso del curso pasado; en Mérida fue el faro del equipo. A la fi esta de goles se han sumado el propio Oribe; también, Bruno Valdez, Renato Ibarra, Rubens Sambueza y, por supuesto, Silvio Romero, el delantero argentino que llegó para ser un referente en el área enemiga.

Ataque enchufado

¿Qué hay de diferente en este América al del curso pasado? Aunado a los refuerzos; la variación en el sistema, al jugar con línea de cinco, las Águilas tienen más presencia en el centro del campo, sus laterales gozan de libertad para ir al frente, con la seguridad de que hay tres hombres que les custodian la espalda. Los carrileros se convierten en una opción de pase para los interiores y existe la posibilidad de darle amplitud y profundidad al juego si así se requiere. O bien, esperar a que los delanteros salgan de su zona para descargar el balón con ellos y empezar a crear espacios.

América ha mostrado que es una escuadra mutable para no perder el tono ofensivo. Si es necesario puede ser un equipo más agresivo o compensarse en la medular, dependiendo de las circunstancias. En estos cuatro partidos el equipo ha cambiado poco, pero los que han entrado no desentonan.

Oribe no ha jugado en la Copa, apareció Romero que ya marcó el martes. Ayuda que Darwin empieza a asociarse bien con uno y otro centro delantero. Al tiempo que Sambueza y Osvaldo se agregan desde la segunda línea no solo para repartir juego, sino para buscar rematar a puerta.

Y en la pelota parada, sus centrales, de buena talla, son un arma extra. A la espera de que Michael Arroyo vuelva tras su operación de menisco y del regreso de Peralta de Río de Janeiro, América ha mostrado que posee jugadores que pueden dirimir partidos. Su capacidad de resolución es la mejor de los equipos mexicanos hasta ahora. El conjunto de Ignacio Ambriz no se ha visto en la necesidad de ir a remolque, pero el día que ocurra pinta a que tiene la dinamita para derrumbar a su adversario.

Tres goles ha marcado Oribe Peralta con las Águilas; el Cepillo registra 5 remates a gol; su promedio de efectividad es de 60%; 161 minutos ha jugado Silvio Romero en la Copa, el argentino marcó su primer gol en este torneo en el partido contra Mineros; cuatro tantos han aportado Quintero y Romero; el colombiano y el argentino han marcado un gol en Liga y otro Copa. 270 minutos suma Bruno Valdez en ambos torneos; el defensa guaraní ha jugado 180 en Liga y 90 en Copa, donde ya marcó.