HIGINIO ROBLES LEÓN | CORTESÍA: LA AFICIÓN
7 de enero de 2018 / 08:31 p.m.

América recuperó el gol, ese grito que no pudo sacar de la garganta en la pasada Liguilla. A los delanteros azulcrema se les apagó la pólvora desde el pasado 18 de octubre en el Clásico Nacional, pero ayer lo encontró de nuevo en la figura de Henry Martin, un futbolista que recién llega a Coapa y que tendrá una dura batalla para ganarse el pan, porque la directiva apostó por refuerzos de pedigrí en la parte de ataque. Pero goles como los de ayer le darán minutos de juego. La decisión que tuvo ayer le permitió a las Águilas sumar su primeros tres puntos tras vencer a Querétaro por 1-0.

El arranque de América fue de paso lento, no evolucionaron mucho las Águilas con respecto a lo que se le vio en los últimos juegos del torneo anterior, es cierto que el torneo apenas vive sus primeras pulsaciones y que con el paso de los días el grupo se irá soltando, además de que habrá que ver cómo encajan las nuevas piezas que, en principio, le tienen que dar un salto de calidad al equipo.

Miguel Herrera estructuró su equipo con un 4-3-3 con la presencia de tres de sus refuerzos en el once inicial. Emanuel Aguilera junto a Bruno Valdez en la defensa central, el argentino estuvo atento, sin errores y conteniendo el peligro que llegó por su zona, de hecho alejó una pelota que fue mal medida por Bruno y la despejó antes de que algún queretano causara daño.

Joe Benny fue el medio de contención nato, el tipo que tenía como encomienda ser el lanzador del equipo, tuvo apoyo de William da Silva, poco a poco tomará los automatismos, pero también tendrá que pelearse el sitio con Guido Rodríguez.

Arriba Henry Martin, el atacante se cargó por el costado izquierdo, buscó engancharse el partido, fue voluntarioso y aunque en varios lapsos del juego se extravió, fue quien gestó dos de las acciones más peligrosas de las Águilas. Una acabó en gol, ese tipo de acciones le darán confianza y mientras mantenga el pulso, podrá aspirar a tener tiempo de juego.

El partido transitó a ritmo cansino, con los dos equipos peleando más en el centro del campo, sin que alguno tuviera un futbolista que ejerciera de catalizador, fueron más a trompicones que a buen futbol, con algunos esbozos que se apagaban muy pronto, porque los dos estaban bien plantados en zona defensiva.

Las ocasiones escasearon, se dieron a cuenta gotas porque no había vértigo, nadie imprimía ese efecto revolucionario. Sanvezzo lo buscó y entró por izquierda, pero Marchesín repelió su tiro con el pie. América iba a marcha lenta, Darwin probó con un tiro de media distancia que se fue desviado. Poco que relatar hasta que vino la más clara para las Águilas.

Renato sacó desde la esquina, Martin cabeceó en el área y Paul se barrió para tratar de cerrar el recentro de Henry, el lateral llegó forzado y echó el baló por un costado, fue el primer aviso serio de las Águilas. De nuevo bajaron las revoluciones; a la espera de una acción que rompiera el tedio, fue el cuadro visitante el que montó esa jugada.

Un contragolpe rápido y efectivo, pases con sentido y buena coordinación, Renato la tocó en medio campo para Darwin, el colombiano, que ha sido tan cuestionado y que se encuentra en el punto de mira para una eventual salida, no se estresó, levantó la cara y puso una pelota templada, por izquierda apareció Henry Martin, el delantero bajó el balón y sacó un fuerte tiro con la derecha que superó el lance de Tiago Volpi, un gol justo antes de irse al descanso, de esos que causan estragos en lo moral. Un gol que rompía la sequía de la delantera americanista del curso pasado.

En el complemento, el juego creció en intensidad por la necesidad de Querétaro de ser más agresivo, el Flaco Tena mandó a Edson Puch y Erbin Trejo, más dinamita para tratar de fracturar a la defensa americanista que se había comportado de manera eficiente, con seriedad y sin dejar algún espacio para el peligro.

Pero fue América el que tuvo de nuevo la ocasión para impactar en el marcador, Renato desbordó por derecha y mandó un centro que Oribe cabeceó en el área, un sólido remate al que Volpi respondió con un manotazo para evitar que las Águilas tomaran una ventaja más grande.

Arriegaron los Gallos, pero sin fortuna, la defensa visitante se levantaba airosa en cada jugada que los queretanos trataban de montar, pero ni Puch ni Sanvezzo ni Benítez pudieron encontrar un hueco. América no perdió el orden defensivo, mantuvo la tensión y en ataque dejó ir un par de oportunidades.

El Piojo reforzó su medio campo con el ingreso de Mateus Uribe, pasó a amarrar el resultado, porque la victoria tiene un valor mayúsculo y los tres puntos valen lo mismo ahora que al final, pero éstos son los que luego se echan de menos en las últimas jornadas.

A la espera de que lleguen los refuerzos, las Águilas inician con el pie derecho el torneo, la llegada de Andrés Ibargüen, Jérémy Ménez y el centro delantero que aún esperan fichar les tiene que dar un salto de calidad y hacerlos un equipo más agresivo, mientras tanto, el primer paso se ha dado con firmeza.

DP