CORTESÍA DE HIGINIO ROBLES LEÓN | @LAAFICION
8 de noviembre de 2016 / 06:32 p.m.

A Darwin Quintero se le espera con ansia en Coapa. Primero, porque es un buen compañero, uno más de la plantilla en la que existen complicidades y el grupo siempre protege a los suyos.

Segundo, porque América necesita de esa chispa que le imprime al ataque, su velocidad y habilidad serán un arma más para las Águilas en la Liguilla. La Volpe anda necesitado de variantes en la última línea y Darwin será sangre fresca.

El delantero colombiano ya hacia trabajo físico, pero aun no entraba al trabajo en cancha, si bien todo iba en tiempo y forma, no se corrió ningún riesgo, el tratamiento de anticoagulantes seguía y se busco a toda costa evitar algún contacto que le generara una herida. Pero el colombiano, físicamente, está en tono.

A Darwin se le ha visto feliz, porque su estado de salud es bueno, eso es lo principal, porque los tiempos de recuperación se acortaron, hace dos meses que se anuncio que sufría una tromboflebitis, no había certeza de cuando podía volver a la cancha.

Cuando volvió a Coapa y pateo la pelota sonrió, porque tenía la seguridad de que toda iría bien, que era cuestión de ser paciente, no caer en precipitaciones y doblegar la ansiedad. Seguro vio los partidos de América con una mezcla de impotencia y nostalgia, porque Darwin se siente cómodo en el campo y no observando a sus compañeros en el palco o por televisión.

Hace unas semanas, Ricardo Peláez, presidente deportivo de las Águilas, confirmo que Quintero volvería en los primeros días de noviembre. Llego la hora, Darwin volverá al césped, a tomar el balón y correr hacia el arco enemigo para hacer daño, tendrá hambre de gloria y de eso se valdrá La Volpe, porque el mismo entrenador lo ha nombrado un par de veces y se ha referido a él como un tipo al que necesita para hacer más explosivo su ataque.

Y es que el torneo que estaba haciendo Darwin hasta antes de su padecimiento era formidable, era un tipo que ya había empezado a asociarse con Silvio Romero en los días que Oribe estuvo de baja; Quintero pasaba y marcaba, y siempre estaba latente la posibilidad de que montara una jugada endemoniada que cambiara el curso de un juego.

La semana pasada, el delantero colombiano acudió al programa MoyMutv que conduce su compañero Moisés Muñoz en YouTube, se le vio sonriente, bromista, y hablo de su proceso de recuperación. “Gracias a Dios vamos muy bien, se dio todo antes de lo esperado, se hablaba de tres o cuatro meses, incluso se podía prever que se podía perder todo el torneo y el Mundial de Clubes, pero ahorita ya estamos en la última etapa de salir de todo. El coagulo hace 20 días se elimino por completo del cuerpo y estamos a unos días de poder estar al cien por ciento con el equipo y por lo que me ha dicho el médico, lo que tenemos pensado es que pueda disputar toda la Liguilla”, dijo.

El mismo Ricardo Peláez confirmo que en el entrenamiento de este martes Quintero se integrara de forma completa al trabajo del equipo. “Ya esta, el sábado 5 de noviembre dejo de tomar la medicina y había que esperar dos días para que se incorpore al equipo, lo hará mañana (hoy) y esta para jugar. Es muy bueno recuperar a un gran jugador, mas cuando se nos juntaron muchas lesiones, recuperamos a un jugador de medio campo para delante donde hemos tenido ausencias a la hora de atacar, porque el equipo defensivamente se ha visto bien y nos viene en buen momento, en el cierre de torneo y ya con la clasificación y previo a una Liguilla y a un Mundial de Clubes”, compartió el directivo.

Todos en América estuvieron al pendiente del proceso de recuperación de Quintero, Peláez apunto que “físicamente se encuentra bien, el jugador no empezara de cero, sino que podrá jugar, el único proceso al que se tendrá que adaptar es al juego, porque no es lo mismo entrenar que jugar, pero estas semanas le vendrán bien. Lo he visto muy emocionado y con muchos deseos de regresar y es una opción mas en ataque”, comentó.

Vuelve Darwin Quintero, un jugador desequilibrante, vertiginoso, un tipo que ha recibido una segunda oportunidad y buscara explotarla al máximo; lo echo de menos América y su gente, pero ya se le vera en el campo. Ricardo La Volpe gana un elemento que le imprimirá frescura a su juego y potencializara sus opciones para atacar y buscar ser más letales en los partidos que hay por delante.