16 de febrero de 2015 / 04:40 p.m.

MONTERREY.- Para estar en casa con música, ver el televisor o tener una buena fiesta, siempre es necesario una buena bocina, pero ¿qué pasa cuando fallan? para ello existen expertos en electrónica como Gabriel Enrique Favela Huerta.

El joven de 28 años, quien tiene más de 20 en el oficio, siguió el mismo gracias a su padre.

"Es un negocio familiar y aquí he estado toda la vida y en la escuela, pero aquí yo me las sé de todas a todas, desde chiquillo aquí estoy", platicó.

Gabriel asegura ser un experto en reparar bocinas, tiene un pequeño espacio que es su lugar de trabajo. Sonriente dijo que nadie mejor que él para repararlas.

"Primero traérmela aquí, a mí para checarla y ver por qué se quemó, porque pueden ser varios factores; por ejemplo que los cables se te peguen, es la más común, que pongan la polaridad al revés, los músicos es lo que más hacen, se les pegan mucho y en el carro puede ser una baja de voltaje en la pila con el alternador, pueden ser muchas cosas", expresó.

Si usted tiene una bocina sin funcionar, puede llevarla con los expertos, ya que existe un 80 por ciento de posibilidades de que nuevamente funciones.

"Sí te queda, por decir de un 100 por ciento, te queda un 80 por ciento jalando muy bien, y yo aquí tengo de todos los tamaños", aseguró.

El técnico en electrónica comentó que las bocinas pequeñas son las más difíciles de reparar.

"Las bocinas chiquitas son las más gorrosas, lo que pasa es que es una pieza muy pequeña, por ejemplo en una más grande te tardas alrededor de media hora y en una chiquita una hora, es muy complicado, muy difícil", manifestó.

Ante la falla en las bocinas, cómo todo mexicano, los inventos nunca faltan, pero no es lo mejor.

"A veces la gente se inventa cada cosa que… de repente es mejor traerla, si le saben adelante, pero sino mejor, traerla", señaló.  

Decenas de conos se observan en el negocio con más de 40 años de antigüedad, ubicado en la calle Reforma número 222 en el centro de Monterrey, pues además de reparar también se dedican a la venta.

Al hablar de electrónica, los que más acuden para llevar dichos aparatos son los hombres.

Los precios para arreglarlas varían, pueden ir desde los 90 pesos hasta poco más de dos mil 500, por lo que es necesario evaluarlas para ver si le conviene o no al cliente y sino mejor comprar una nueva.

"La recomendación es que no las tiren, que primero chequen si pueden llegar a servirles, si son buenas y que vengan primero a checarlas antes de tirarla", recomendó.

Aunque la tecnología ha avanzado a pasos gigantes, el reparador de bocinas, Gabriel aseguró que los clientes siguen igual que hace años y gracias a Dios el trabajo nunca falta.

FOTO Y TEXTO: MARILÚ OVIEDO