JUAN LARA | @JUANLARAM7
20 de enero de 2017 / 08:07 p.m.

No ha pasado ni siquiera un mes de la derrota del América ante Tigres en la Final del Apertura 2016 y este sábado las Águilas volverán a pisar la cancha donde su Centenario fue manchado.

El brasileño William Da Silva dejó en claro que si bien no es una Final y sólo son tres puntos, ellos lo toman como una revancha por el orgullo que tienen.

"No es una final. Nos dolió mucho, pero hay que levantar la cara. Hoy nos toca una revancha, no creo que sea por Final ni nada, pero por orgullo de jugar un partido más contra ellos, hay que echar todo", declaró a su llegada a la ciudad de Monterrey.

Sobre la baja de la figura de aquel duelo que atajó tres penales, Nahuel Guzmán el camisa 7 de los azulcremas no cree que vaya a pesar pues considera que los felinos tienen un amplio plantel para suplirlo.

"Tienen otros jugadores de calidad. El plantel de Tigres es muy amplio, con jugadores de mucho nivel. Nosotros también tenemos nuestra calidad y tenemos que ponerlo en la cancha".

LLEGÓ PASE DE CECILIO; NO DESCARTAN OTRO REFUERZO

Aunque antes de su partida a la ciudad de Monterrey, el América no contaba con el pase internacional del paraguayo Cecilio Domínguez finalmente este llegó.

Sin embargo, el jugador no estará para enfrentar a Tigres por los pocos entrenamientos que tiene con el club. Además, el presidente Ricardo Peláez no le cerró la puerta a que puedan sumar un elemento más para este Clausura 2017.

"Cuando salía de allá (Ciudad de México) decía que el pase de Cecilio que iba llegar hoy. Ya llegó, pero no viajó. El jugador tiene dos entrenamientos, el de ayer y el de hoy es muy prematuro. Él se va preparar muy bien para que pueda debutar contra Veracruz esperamos que así sea. Estamos trabajando y pensando si podemos sumar a otro refuerzo".

AMÉRICA DECEPCIONA A SUS FANÁTICOS

Cerca de una docena de aficionados se dieron cita en el hotel donde el América se hospeda para preparar el partido ante Tigres y se llevaron una desilusión.

Resguardados por elementos de seguridad, tanto del hotel como públicos, las Águilas no atendieron a la multitud que aclamaba por un autógrafo de sus ídolos.

Inclusive un niño portaba con una manta donde pedía la camiseta de Oribe Peralta, pero esto fue nulo, pues no existió convivencia alguna entre fanáticos y jugadores.