WILLIE GONZÁLEZ
7 de febrero de 2017 / 10:59 a.m.

Por fin llegó el triunfo que La Volpe y el América necesitaban de manera urgente. Tal triunfo llega ante el Morelia, que tuvo que despedir a su técnico y se sigue manteniendo al borde del descenso. La paciencia no existe en Coapa. La ansiedad de conseguir el éxito mantiene la exigencia al límite de la presión. Debe ser muy agobiante dirigir al América. Hay que darle el real valor al mejor equipo de la Liga Mx.

América es el cuadro que cuenta con más trayectoria en nuestro país. Eso genera una presión anormal. Los azulcremas siempre tienen que estar peleando el campeonato. Siempre deben estar entre los primeros cuatro lugares de la Liga y permanentemente tienen que aparecer en Liguilla. Además, tienen que hacerlo jugando bien al futbol. Agradando a sus fanáticos, atacando a sus rivales. Imponiendo condiciones. Mostrando con orgullo los colores y enseñando al resto de los equipos que el escudo de las Águilas pesa, y pesa bastante.

Ricardo La Volpe es un extraordinario entrenador. Un hombre que nació para ser técnico y que en la parte final de su extraordinaria carrera, continúa en la búsqueda de ser campeón. Esa es una tarea muy difícil. Muy complicada. Pero lamentablemente para La Volpe, en el América solo vale ser campeón. Y la verdad es que tienen los jugadores para conseguir el campeonato. Me sigue sorprendiendo de grata forma Renato Ibarra, quien tiene este enorme talento para encarar al rival. Jugadores de esos ya no hay. A esos hay que gozar. Hay que disfrutarlos.

En fin, esta columna los invita a seguir con esa intensidad. Es la única manera de estar siempre peleando entre los primeros lugares del torneo.

El América es el más grande y el resto lo sabe.