23 de enero de 2015 / 01:40 a.m.

Monterrey.- La sentencia de 40 años dictada al asesino del pequeño Moy, plagiado y asesinado hace casi dos años en Guadalupe, brindó un poco de tranquilidad a los familiares de la víctima.

"Pues a mí me da gusto que se haya hecho justicia, aunque nada me devuelve al niño. Yo quisiera volver a tenerlo conmigo, volverlo a abrazar", mencionó Petra Jovana Rojas, madre del menor.

El pequeño Moisés Alejandro Juárez Rojas, de ocho años de edad, cursaba el tercer año de primaria al momento de su asesinato.

"Pues él era un niño muy legre, muy cariñoso, muy juguetón y travieso, pero era un niño muy bueno", dijo, Petra Jovana Rojas.

Rojas Ramírez manifestó que el recuerdo de Moy perdurará por siempre en la mente de ella y de todos sus seres queridos.

Al cuestionarle su sentir por el castigo que las autoridades le aplicaron al homicida, su exnovio, Axel Antuuan Landeros Reyes, de 21 años, a Petra Jovana dice esperar que Axel enfrente ese castigo, y que no haya ningún tipo de clemencia para él.

"Pues ojalá y que se la pase muy mal. Que le vaya muy mal. Que pague. Que sufra mucho ahí. A lo mejor está mal que yo lo diga, porque yo creo en Dios", mencionó Petra Jovana.

Comentó que la herida que dejó la repentina partida del mayor de sus dos hijos, no ha cerrado, que sigue abierta y causándole aún un fuerte dolor.

"Pero yo no lo he superado, y quiero que (Axel) la pase muy mal ahí (en la cárcel). Hay cosas que no se pueden perdonar, no, y eso no se puede perdonar", dijo la madre del menor.

El 7 de febrero de 2013, Axel Antuuan llevó a Moisés, mediante engaños, hasta un terreno baldío ubicado en las orillas de la colonia Paseo de las Margaritas, en Juárez, a casi tres kilómetros de su vivienda, ahí lo golpeó y estranguló, para dejar el cadáver cubierto con hierbas y basura.

Cuatro días después y tras ser interrogado por Agentes Ministeriales, el Axel Antuan confesó el crimen e indicó el lugar donde estaba el cuerpo.

En sus declaraciones el inculpado manifestó haber cometido el crimen, en represalia porque la madre del niño se había negado a continuar la relación de noviazgo que llevaban desde hacía unos 10 meses.

TEXTO Y FOTO: AGUSTÍN MARTÍNEZ