CORTESÍA DE DIEGO ALEJANDRO REOS | @LAAFICION
9 de julio de 2016 / 10:40 p.m.

El pleno sábado Atlas se vistió de domingo, la fecha lo ameritaba. Los festejos por su centenario paralizaron a momentos el tráfico de la Calzada Independencia, pero despertaron la fiesta en las tribunas del Estadio Jalisco.

Fue en punto de las 19:00 horas cuando comenzó el carnaval rojinegro en el inmueble futbolístico más icónico del estado. Una orquesta sinfónica precedió a la presentación del actual plantel de los Zorros y a una serie de homenajes a figuras del antaño atlista.

Erubey Cabuto, Jesús Delgado, Magdaleno Mercado, Berna García, ‘Pistache’ Torres y Raúl Córdova, fueron los ex jugadores que Atlas reconoció en esta fecha tan conmemorativa del club al que alguna vez defendieron.

Quien tomó el micrófono para dar un mensaje a La fiel no pudo ser otro sino Rafael Márquez. El capitán de los Zorros alzó la voz para decirse orgulloso de sus colores y se comprometió a empujar a su equipo para representar dignamente al Atlas.

“Es un verdadero placer estar aquí en un año tan especial para nosotros. Hoy en día contamos con un grupo con gente de valores y de palabra, no nos queda más que devolverles a todos ustedes lo que un día se les dio; el esfuerzo, el sacrificio. En mi carrera he conseguido muchas cosas y este reto es más importante que todos los demás. Yo me encargaré de que todos mis compañeros den todo por estos colores y estos símbolos. Arriba el atlas y feliz centenario”.

Otro de los momentos cumbre de la noche llegó cuando la hinchada de los Zorros desplegó un tifo en la cabecera norte del estadio, el cual semejaba ser un templo griego en donde resaltaron las fotografías de jugadores históricos del club.

Luis Aguilar, Juan José Cortina, Raúl Córdova, Felipe Zetter, ‘Chapetes’ Gómez, Javier Murillo, Edwin Cubero, Valdatti, Carlos González, Alfredo ‘Pistache’ Torres, Jesús del Muro, Magdaleno Mercado, ‘Dumbo’ Rodríguez, Javier Vargas, José Delgado, Berna García, Ricardo Chavarín, ‘Güero’ Aceves, Rafael Márquez y Andrés Guardado fueron los homenajeados por la afición.

Tras el silbatazo inicial el tifo bajó de nueva cuenta y la fiesta de las tribunas contagió a la cancha.