NOTIMEX
25 de julio de 2015 / 10:46 p.m.

No hubo gente, espectáculo ni goles. La era Gustavo Matosas en Atlas inició con el pie izquierdo. El debut del charrúa con los Zorros fue negro al caer 0-2 ante Querétaro, duelo atípico al jugarse sin gente en las tribunas del Jalisco.

El arranque atlista parecía prometedor. Cristian Tabó rompió líneas y estrelló el balón en el poste con un potente derechazo desde los linderos. Pero en un abrir y cerrar de ojos un latigazo silenció a la banca local. Ángel Sepúlveda, que por primera ocasión pisó terreno peligroso, sirvió la pelota a Emannuel Villa en la media luna del área. Tito aprovechó que la zaga central se abrió y liquidó a Miguel Pinto con un potente zurdazo que se anidó en la base del poste izquierdo.

Con la ventaja, el cuadro queretano reculó y regaló espacio a su rival. Atlas se adueñó del manejo de la pelota y fue creando de a poco opciones ante la portería rival. Pero ante los embates atlistas apareció la figura de Tiago Volpi para apagar el fuego.

Franco Arizala desbordó por derecha, ingresó al área y retrasó a la llegada de Bergessio quien remató de media vuelta, pero el portero visitante mandó la esférica a tiro de esquina. Volpi continuó en plan grande y lo demostró en espectacular lance hacia su costado izquierdo cuando un cabezazo de Kannemann llevaba dirección de gol.

Los Zorros eran más verticales dentro del terreno de juego, llegaban con mayor facilidad a la portería de los Gallos, pero al mismo tiempo era un equipo vulnerable en los pocos contragolpes que realizaba la visita.

Cerca del descanso, Emmanuel Villa tuvo nuevamente la opción de mover el tanteador. El delantero queretano realizó una espectacular chilena dentro del área que terminó impactándose en el poste derecho de Pinto.

Para la parte complementaria y ya con la necesidad de ir al frente, Atlas fue corriendo más riesgos con el paso de los minutos. El trámite fue exactamente el mismo: los de Matosas eran amos y señores de la pelota y los de Vucetich apostaban a terminar la obra en la contra.

La falta de contundencia nuevamente apareció en la escuadra rojinegra. Gonzalo Bergessio asistió a Franco Arizala dentro del área, el colombiano, con la portería a su merced, mandó su disparo por encima ante la desesperación de Matosas y compañía.

Tiago Volpi sentenció el amargo debut de la era Matosas en la madriguera. El portero brasileño fue figura al evitar la caída de su marco. Ni Gonzalo Bergessio ni Gregory Garza lograron superar al queretano a pesar de dispararle a escasos metros.

Cuando los Zorros ya se encontraban desbocados, un balón perdido en media cancha provocó el segundo tanto de los Gallos. El recién ingresado Camilo Sanvezzo encontró una esférica en las afueras del área, ante la presión defensiva no dudó y sacó de su pierna derecha un rayó que dobló las manos y las redes de Miguel Pinto.