CORTESÍA MEDIOTIEMPO
9 de enero de 2018 / 10:30 a.m.

El sueño de poder alcanzar más logros en la recién creada Liga Femenil MX fue interrumpido para Alicia Cervantes, ahora exdelantera de Atlas, quien para este semestre ya no quiso seguir jugando con las rojinegras.

Su decisión no fue por capricho, sino por necesidad: los mil 500 pesos mensuales que ganaba no le alcanzaban ni para el transporte. Al pedir un incremento, la respuesta fue “no”.

“Decidí no seguir por mi economía, yo no tenía una casa club, yo no estoy estudiando, tampoco me estaban dando estudios y aparte era muy poco lo que me estaban pagando”, contó Cervantes a Mediotiempo.

“Les pedí un aumento y más que nada eso fue mi salida. Hablé con el gerente, con los directivos yo no pude hablar, ellos no quisieron aumentarme, no sé si la directiva lo supo o no”.

La delantera fue la goleadora del equipo el torneo pasado con nueve anotaciones, que por ahora serán el mejor recuerdo de su participación en la era profesional de la Liga Femenil, misma que ha sido elogiada por la respuesta de la afición, pero también criticada por los pobres salarios a las jugadoras.

¿Cuánto era lo que te pagaban?

“Eran mil 500 pesos por mes. Yo no les pedía millones, simplemente les pedía lo justo, creo que por lo que hicimos en colectivo en el torneo y por lo que hice personal, creo que más de una sí nos merecíamos el aumento”, respondió.

“¿Cómo iba a seguir jugando por cualquier cosa, por mil 500 pesos? El gerente me dijo que no me podían dar el aumento: ‘lo que tienes, es lo único que te podemos dar, no podemos más’”.