AGENCIAS
6 de agosto de 2015 / 09:50 a.m.

El entrenador argentino del Olympique de Marsella, Marcelo Bielsa, afirmó hoy que tiene acordada su continuidad en el club, al tiempo que negó haber mantenido contactos para convertirse en seleccionador de México.

"No he hablado con nadie de la Federación Mexicana (...) y no hablo de cuestiones hipotéticas", aseguró el técnico en su primera comparecencia de prensa de la temporada, en vísperas del duelo liguero que su equipo disputará contra el Caen.

La prensa mexicana había especulado con la posibilidad de que el "loco" Bielsa fuera el sustituto del destituido Miguel Herrera en el banquillo de la selección mexicana.

Esas informaciones, combinadas con el hecho de que el técnico de Rosario no ha prolongado su contrato, que puede ser rescindido en cualquier momento, habían hecho saltar las alarmas en Marsella sobre la eventualidad de que Bielsa no continuara.

Pero el entrenador envió un mensaje tranquilizador a los aficionados marselleses, que en numerosas ocasiones le han aclamado.

"Los términos del contrato están acordados con el presidente, aunque todavía no se ha firmado", dijo Bielsa, que señaló que la duración del acuerdo "tiene matices" que no quiso explicar.

A diferencia de lo que sucedió hace un año, cuando en su primer contacto con los medios Bielsa cargó contra el presidente, Vincent Labrune, a quien acusó de no haber hecho los fichajes que le había prometido, el entrenador se mostró hoy "satisfecho" con el plantel que dirigirá en Marsella.

"Toda decisión sobre la incorporación de jugadores fue consensuada entre le presidente y yo mismo. Ninguna decisión tomada fue impuesta por mi ni por el presidente. Se tomaron de común acuerdo", aseguró.

El técnico agradeció "el gran esfuerzo" del presidente para cerrar los fichajes.

Bielsa no descartó nuevas incorporaciones y dejó entrever que el equipo que dirigirá este año tiene menos experiencia que el de la pasada temporada, tras la salida de Ayew, Fanni, Gignac, Imbula y Payet.

"Este año jugamos además la Liga Europa y eso hace que pasemos de los 40 partidos del año pasado a, potencialmente, 63, con entre once y 20 días entre semana, frente a los tres del año pasado", señaló el técnico.

El equipo se reforzó con la llegada de dos experimentados futbolistas, Lass Diarra y Abou Diaby, que llegan, respectivamente del Lokomotiv de Moscú y Arsenal tras haber firmado una temporada casi en blanco por conflictos con sus clubes.

El "loco" se negó a fijarse un objetivo para la temporada, pero consideró que el París Saint-Germain, ganador de las tres últimas ligas y que se ha reforzado con la llegada del argentino Ángel di María, no está por encima de los demás.

Mientras que el capitán del equipo, el portero Steve Mandanda, aseguraba minutos antes que Bielsa era "el hombre clave" del Marsella, el entrenador afirmó no compartir ese punto de vista.

"Observo si soy imprescindible o no y creo que no lo soy", aseguró.

Campeón de invierno la pasada campaña tras una fulgurante primera vuelta, el Marsella de Bielsa acabó cuarto de la liga, una caída de régimen que el técnico no achacó a su método, aunque señaló que pudo deberse a una bajada en el estado de ánimo.

"Creo que es una cuestión vinculada con el estado de ánimo. Ahí reconozco fallos personales. El estado de ánimo tiene que ser siempre el ideal y ahí reconozco que tengo limitaciones", dijo.