FOTO Y TEXTO: AGUSTÍN MARTÍN MARTÍNEZ
11 de febrero de 2015 / 03:57 a.m.

Villaldama.- Fueron seis años de sufrimiento los que vivió Josefina al lado de su esposo, el expolicía municipal de Villaldama, José Guadalupe Hernández Flores.

Las escenas de celos, discusiones y amenazas eran el pan de cada día en la pareja, hasta que él la asesinó.

"La maltrataba psicológicamente y la amenazaba, pero yo no sé por qué mi hermana nunca lo dejó. Nosotros varias veces, y yo principalmente, en una ocasión lo corrí", comentó Sanjuana Flores.

Josefina Guadalupe Andrade Valverde, de 27 años, dejó tres hijos: El mayor de 6 años, el segundo de 2, y una bebé de cinco meses. Sólo el mediano es hijo de Hernández Flores.

Ahora la familia de la joven madre pide a las autoridades que capturen al homicida.

"Que lo busquen, y que no hagan caso omiso de cualquier cosa, porque ahorita vinieron los ministeriales y dicen: Es que nos dicen una cosa y allá vamos, y nos traen como locos. Yo digo: Es que no podemos poner en duda cualquier cosa", aseveró la mujer.

El saber que José Guadalupe sigue prófugo genera temor entre los deudos, pues temen que él se presente y les cause algún daño.

"Pues se han escuchado rumores de que iba a venir a matar a toda la familia, pero son rumores. A nosotros no nos ha amenazado en ningún momento", añadió Sanjuana.

El crimen fue cometido poco antes de las 6:00 de la mañana del lunes. Josefina iba a tomar el camión para llevar a su bebé con el pediatra, a Monterrey.

El expolicía se dirigía a su trabajo en la Dirección de Servicios Públicos Municipales, mientras los acompañaba una sobrina de la víctima María de Jesús Guel Flores, de 29 años.

De pronto comenzó una discusión entre la pareja. José Guadalupe sacó un arma blanca y atacó en repetidas ocasiones a Josefina, cuyo cuerpo quedó en las calles Padre Mier y Escobedo, en el centro de Bustamante, Nuevo León.

La joven María de Jesús también fue atacada y resultó con una herida en la parte baja de la espalda. Se le trasladó en una ambulancia al hospital General de Sabinas Hidalgo.

Hernández Flores, de 26 años, se retiró de la escena del crimen y no fue capturado.

Él trabajó durante aproximadamente un año como policía en Villaldama.

A principios de 2012 fue recluido en el penal de Apodaca, al involucrarse como espía de la delincuencia organizada. Recuperó su libertad al cabo de dos años y medio.

Durante el tiempo en que José Guadalupe estuvo preso, solamente recibió las visitas de su esposa Josefina.

Ahora, el expolicía es el delincuente más buscado en esa región del estado, que comprende los municipios de Bustamante, Villaldama y Lampazos de Naranjo.

SOBRINA SE ENCUENTRA ESTABLE

Ella presenta una herida de arma punzocortante, penetrante en la parte baja de la espalda, que le afectó en forma seria el riñón izquierdo, según dijeron sus familiares.

San Juana Flores, madre de la lesionada, y hermana de la mujer asesinada, explicó que los médicos dan un pronóstico positivo, pero María de Jesús deberá seguir hospitalizada durante un tiempo prudente.

"No pues (nos dicen en el hospital) que ya está estable, que ya pasó el peligro, pero que es necesario esperar unos días, porque va a estar otros días internada", aseveró la señora.

Los familiares esperan que Guel Flores se recupere totalmente de las lesiones que sufrió durante el ataque perpetrado por el expolicía José Guadalupe Hernández Flores.

Sin embargo, también saben que difícilmente ella borrará de su memoria aquellas escenas tan trágicas, ocurridas a temprana hora del lunes en las calles Escobedo y Padre Mier, en el centro de Bustamante.

"Esperamos nosotros, obviamente, que María de Jesús regrese a casa. Pues sí, bien físicamente, porque psicológicamente está muy mal", recalcó la señora Sanjuana.

El cuerpo de la mujer ultimada a puñaladas es velado desde el mediodía del martes en el propio domicilio familiar, y se espera que en el transcurso de este día la sepulten en el panteón de aquella localidad del norte del estado.